Sus hazañas se convirtieron en leyenda. Ahora tú debes honrar con sangre su legado.
Tampoco podemos olvidarnos del diseño de las criaturas y habitantes de Hiboria, que resulta de nuevo sorprendente, y de las fantásticas animaciones de combate, que nos dejarán perplejos en más de una ocasión. Sobre todo cada vez que realicemos las brutales muertes violentas, que nos permitirán disfrutar de una considerable variedad de decapitaciones –resulta sorprendente las formas en las que los enemigos pueden perder la cabeza-, a los degollamientos, a las estocadas letales en la garganta, vientre… o directamente a la rotura del cuello.

Como contrapuntos, nos encontramos con unos requisitos bastante elevados que harán que no todo el mundo pueda disfrutar de todo el esplendor gráfico de Age of Conan con los detalles al máximo. Sin embargo, el juego se muestra estable en equipos de gama media con un nivel de detalles adaptado, sin perder en ningún momento la espectacularidad –de nuevo gracias a su diseño y puesta en escena-. Eso sí, en ambos casos el empleo de Windows Vista mejora de forma considerable el rendimiento del juego. También la interfaz de usuario resulta poco agraciada, con unos menús un tanto liosos, un chat pobre, y un minimapa poco claro cuando hablamos de localizar a los miembros de nuestro propio grupo, aspectos que esperamos solucionen en los próximos parches para el juego.
A nivel sonoro, Age of Conan de nuevo se encuentra por encima de la media. En primer lugar por mostrar
una banda sonora fantástica con temas muy épicos que casan a la perfección con el ambiente del juego. Pero es que a estos, se le suman una serie de melodías que, sin tener en pantalla imágenes del lugar en el que nos encontramos, nos evocan directamente a las regiones a las que hacen referencia; algo que no todos los compositores logran. En cuanto a los efectos sonoros, estos también cumplen a un gran nivel por su contundencia en el caso de los combates –hasta las salpicaduras de sangre y sollozos de los enemigos resultan admirables-, o por lo bien que han sido plasmados: internarse en una zona montañosa y escuchar el viento o a los lobos aullar por la noche, es algo realmente espectacular. También
el juego ha sido doblado al castellano de forma notable, aunque hay que remarcar que el doblaje lo disfrutaremos en toda la región de Tortage, y después únicamente en las misiones centrales, ya que el resto no cuentan con voces de ningún tipo –aunque sí están traducidos los textos-. Al respecto, aunque los desarrolladores trabajan para mejorar esta faceta, actualmente hay líneas de diálogo que no se encuentran traducidas a nuestro idioma, por variaciones en el texto de última hora.
Un trabajo admirable
Como resaltábamos al inicio de este análisis, han sido muchos años de desarrollo, pero después de adentrarnos en la recreación de Hiboria que ha realizado Funcom, no podemos más que aplaudir su inmenso trabajo.
Jugar a Age of Conan supone disfrutar de una de las experiencias de juego más emocionantes y divertidas de los últimos tiempos no ya sólo por la posibilidad de compartir nuestras aventuras con otros usuarios, algo que siempre agrada si existe buen rollo, sino sobre todo por mejorar uno de los aspectos más descuidados en este tipo de juegos, que son las misiones a cumplir a lo largo de la aventura. Pero también la vertiente PvP, con los asedios como principales protagonistas, promete ofrecer grandes sesiones de juego para los más aficionados a este género.

Estamos en definitiva ante un título imprescindible que nadie debería perderse. Eso sí, Age of Conan está muy enfocado a los combates, y no tanto a la vida social y profesional como en otros exponentes del género, aspecto que tal vez eche para atrás a más de uno. Sin embargo, como decíamos, perderse en el mundo de Hiboria, descubrir los parajes que Robert E. Howard ideó, y adentrarse en las misteriosas catacumbas y templos de civilizaciones olvidadas es una experiencia que cualquiera con sangre aventurera desearía vivir.