Sus hazañas se convirtieron en leyenda. Ahora tú debes honrar con sangre su legado.
En este sentido, con cada subida de nivel obtendremos una serie de puntos a repartir en diversos atributos de nuestro héroe como son escalada, provocación, percepción, velocidad al correr, recuperación, etc., y unos puntos de dote que serán, principalmente, las habilidades que nos diferencien del resto de jugadores pertenecientes a nuestra misma clase, aspecto que no podemos dejar de resaltar por lo bien desarrollado que se encuentra. Así, cada jugador tendrá a su disposición tres árboles de habilidades en los que repartir dichos puntos, teniendo en cuenta que uno de los mismos es propio de la raza a la que pertenecemos, y los dos restantes a la clase de luchador. Por ello,
dependiendo de nuestras elecciones el estilo de juego que desarrollaremos variará considerablemente.

Pero como vemos, hasta aquí todo se desarrolla prácticamente igual a lo visto en otros juegos de corte similar.
La principal diferencia radica en el sistema de combate del juego, que propicia la participación activa del jugador en las escaramuzas, al menos, en las clases de guerreros, que son las que harán uso de los ya populares
combos. Como ya os hemos comentado en más de una ocasión, esta obra de Funcom se basa casi por completo en la utilización de diversos combos que ejecutaremos realizando combinaciones de botones. Así, tendremos tres teclas destinadas a realizar los movimientos de ataque básicos –izquierda, derecha y frente-, que usaremos también constantemente para completar las cadenas de movimientos requeridas cada vez que activemos alguna de las habilidades especiales de nuestro héroe. De este modo, si activamos un ataque brutal o un movimiento con finta, por ejemplo, en pantalla aparecerá la combinación de teclas a realizar para que dicho movimiento llegue a completarse. Conforme los ataques sean más poderosos, la cadena de movimientos a realizar será más compleja. Sin embargo, esto no significa que constantemente debamos estar machacando las teclas sin control, ya que también habrá habilidades que se activarán simplemente pulsando sobre las mismas, siguiendo el método tradicional.
Del mismo modo, los enemigos se adaptarán a nuestra forma de combatir variando sus puntos de protección. Así, representado como un semicírculo compuesto por tres anillos, gracias al sistema defensivo creado por Funcom, todos los personajes del juego, incluidos nosotros mismos, podremos modificar la posición de estos tres anillos para dirigirlos a la zona que queramos proteger con mayor intensidad. Obviamente, en caso de ser los atacantes, dañaremos con mayor contundencia al rival si golpeamos los puntos desprotegidos. Pero además, también podemos esquivar los golpes contrarios saltando hacia los lados o hacia atrás, o protegernos de los golpes pulsando la tecla "X". Elementos que vienen a mostrar el interés por parte de los desarrolladores a la hora de diseñar un sistema de combates lo menos pasivo posible, algo que sin duda han logrado con nota.

Un viaje épico
Otro aspecto que diferencia a Age of Conan del resto de sus competidores lo encontramos en el propio inicio de la aventura, que se nos presentará como si de un juego de rol
offline se tratara. En este caso, nuestro viaje dará comienzo en la región de Tortage, donde aprenderemos los fundamentos básicos del juego mientras desvelamos los primeros detalles del argumento central del título. En esta zona, que como el resto del juego se encuentra fragmentada en diferentes instancias –las diversas zonas admiten un número determinado de jugadores para evitar la saturación, algo importante sobre todo en labores de recolección-, podremos compartir aventuras con otros jugadores recorriendo varias localizaciones como unas islas plagadas de caníbales pictos, o las ruinas de una civilización ya extinta a la luz del día; o hacerlo en solitario por la noche siguiendo el hilo narrativo marcado por los desarrolladores. En todo momento, podremos alternar entre ambas opciones, aunque tendremos que superar todas las misiones centrales –de noche- para lograr salir de la región y entrar, por fin, en el mundo online creado por Funcom.