| Gráficos: | 6 | |
| Sonido: | 7.8 | |
| Jugabilidad: | 6.7 | |
| Diversión: | 7 |
| Total: | 7 |
| N-Gage > Análisis > Splinter Cell: Chaos Theory | Página 1 de 2 Siguiente |
El primer Metal Gear para PSX redescubrió el género de la infiltración, surgiendo varios clones. Uno de ellos fue Splinter Cell, realizado por Ubi Soft, y que le daba un toque de mayor simulación al espionaje visto en el título de Konami. N-Gage ha recibido adaptaciones de la mayoría de juegos de esta franquicia en unas perfectas dos dimensiones. Aparte siempre desde un desplazamiento horizontal, lo que hacía un tanto complicada la infiltración y en general el sistema de juego. Chaos Theory es ahora la continuación de la franquicia para las consolas de nueva generación, y también Gameloft ha realizado una conversión para N-Gage esta vez en 3D. Los resultados de ésta los vamos a ver ahora ¿Habrá conseguido Gameloft adaptar la fórmula de Ubi Soft sin ninguna tara jugable?.

En Chaos Theory la conspiración se traslada al altiplano americano, más concretamente en Perú. Estamos en el 2007, y Sam Fisher es enviado al país citado a rescatar a un conocido ingeniero informático que ha sido capturado por los revolucionarios. Éste tiene información privilegiada sobre algoritmos específicos que pueden ser usados para provocar una crisis económica y política. Como es habitual, Sam deberá rescatar al experto, y de paso boicotear a algunas fuerzas del eje del mal (Corea del Norte específicamente). De este modo ésta es la idea argumental que siguen tanto las versiones para consolas domésticas como la adaptación de N-Gage. En la consola de Nokia el juego se divide en ocho misiones unidas en un modo 1 jugador, las cuales contienen objetivos primarios y secundarios dependiendo de la dificultad. También el juego contiene una opción online, en la que los usuarios pueden colgar los tiempos de finalización de los niveles.
Gameloft ha hecho un muy competente trabajo adaptando los niveles a la consola de Nokia, y la mayoría de acciones están presentes. El tamaño de las fases es bastante grande, y tardan bastante poco en cargarse. El control también ha sido adaptado correctamente a la consola, usando la mayoría de botones/teclas. El desarrollo es prácticamente igual que en las versiones no-portátiles, ofreciendo espionaje e infiltración mediante el conocido radar. Sam Fisher cuenta con casi todo su arsenal de objetos, teniendo la célebre visión térmica o nocturna, aparte de contar con pistolas, ametralladoras y demás armas de fuego. Aunque el juego no tiene voces, la mayoría de diálogos conspirativos de pasadas ediciones sigue presente, y al igual que el resto de Splinter Cell, no llegan ni por asomo al trabajo de guión de Konami en los Metal Gear Solid.

Sam Fisher comienza prácticamente desarmado en un enorme nivel tridimensional en un faro perdido por la costa latinoamericana. Nada más llegar recibe órdenes de sus superiores que le dan los objetivos a cumplir. El nivel inicial es todo un logro para la consola de Nokia, ya que consigue mover un gran entorno tridimensional con apenas cargas. Las cargas son muy rápidas, y recuerdan a Half-Life en su escasa intromisión en el desarrollo. Los guardias son un poco más tontos que en las versiones más avanzadas, ya que parece que la potencia de N-Gage se ha usado casi y exclusivamente en los gráficos. Así, es muy frecuente pasar delante de un guardia a unos escasos 10 metros y que éste no te vea.
Los sonidos son también secundarios a la hora de ser detectado. No obstante, la colocación de los guardias y el ingenioso diseño de niveles pueden darnos problemas a la hora de realizar la infiltración. En niveles posteriores tendremos que usar elementos como la visión termal o nocturna para detectar enemigos, y también descubrir las clásicas trampas de láser. Por último hay que mencionar la dificultad de confrontación, que convierte a Sam Fisher en un cadáver fácil si es descubierto.
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