Recorre multitud de escenarios montado sobre tu tabla haciendo los movimientos y combos más espectaculares en Nintendo DS.
Para conseguir todo lo anteriormente descrito, no hay nada mejor que diseñar un sistema de control tan simple, como acertado al mismo tiempo. En esta ocasión, los desarrolladores han sabido sacrificar las posibilidades que representa la pantalla táctil y el
stylus, relegándolos a un segundo plano, y optando por un planteamiento más convencional, a la vez que efectivo. Prácticamente cada botón es capaz de ejecutar algún movimiento, o formar parte de algún combo. La cruceta digital nos permite dirigir a nuestro patinador en la dirección deseada, y combinando sus cuatro puntos cardinales básicos con los botones podremos realizar toda clase de movimientos y virguerías con la tabla.
Si somos lo suficientemente buenos para encadenar varios de estos movimientos seguidos, aprovechando para ello las características del escenario, seremos bonificados con varios movimientos especiales. Para ejecutarlos tan sólo hemos de tocar unos iconos en la pantalla táctil, pero habrá que saber en qué momento usarlos, pues podemos acabar fracasando si pecamos de entusiasmo por las prisas. De entre dichos movimientos especiales, el que más nos ha llamado la atención es aquel que ralentiza el tiempo
a lo Matrix permitiéndonos ejecutar un mayor número de cabriolas que de forma normal resultaría completamente imposible. Por supuesto, si los aprovechamos adecuadamente, multiplicaremos el número de puntos de forma exponencial.

Aspecto más realista
Hace dos años la propuesta visual de
Sk8land estaba basada en la técnica
Cell-Shading que le confería un aspecto único y desenfadado.
Proving Ground se decanta por un estilo más convencional, pero sin abandonar el aspecto tridimensional con modelos poligonales, tanto para escenarios como personajes. Lo más positivo del conjunto es la fluidez con la que se mueve. Y, ciertamente, la versión de Nintendo DS es la que mejor sale parada en relación a calidad gráfica con respecto a la potencia de la máquina, si la comparamos con sus hermanas mayores.
El motor combina las tres dimensiones para jugar, con la inclusión de vídeos de algunos de los patinadores más famosos del mundo, que nos enseñarán algunas de las virguerías de las que son capaces con una tabla. Con unos sonidos correctos, una música muy cañera -con grandes temas de grupos tan conocidos como The Rolling Stones o Nirvana- y algunas voces digitalizadas, el aspecto sonoro cumple con su cometido sin desmerecer respecto al apartado visual.

Conclusión
Nos alegra enormemente la dirección que ha vuelto a coger la serie de Tony Hawk en Nintendo DS. De hecho, estamos ante el que es muy posiblemente el mejor título del famoso patinador para la portátil de Nintendo. Aun con todo, es un título recomendable sólo para los amantes de esta clase de juegos o para aquellos que nunca hayan jugado antes un Tony Hawk -si es que aún queda alguien que se haya resistido a los encantos de esta divertida franquicia-; puesto que a estas alturas, y tras 8 largos años, podemos entender que también pueda empezar a aburrir a parte de la audiencia. Sin embargo, si eres de los que amas hacer todo tipo de locuras sobre una tabla, pasarás horas y horas de diversión con este gran juego, aderezado por un completo modo multijugador equipado con opción online a través de Internet.