Imagina que pudieras cambiar a placer tu pasado. En esta ocasión, la Nintendo DS te lo permite en esta dramática aventura de misterio.
Pero, a pesar de todo, el juego engancha. Y toda la responsabilidad de este hecho recae sobre la historia, la cual ha sido magníficamente desarrollada, atrapando al jugador en una trama novelesca de misterio y crimen de la que no podrá desengancharse hasta llegar al final del juego. Lamentablemente, éste llega demasiado pronto: el juego dura, a lo sumo, unas seis o siete horas, y no hay ningún aliciente que nos invite a rejugarlo de ninguna manera, con lo que una vez nos lo hayamos pasado, nos olvidaremos irremediablemente de él.

Apartado técnico.
Ciertamente, lo mejor del juego, junto a su historia, es su apartado gráfico. Los diseños del juego, muy en el estilo de la animación japonesa, se ven tanto en la acción del juego en sí como en el momento en que las secuencias narrativas cogen relevancia en la historia. Sólo hay que ver la introducción del juego para darse cuenta que el
anime ha sido todo un referente en el desarrollo del estilo del juego. Por otra parte, las imágenes de los escenarios han sido desarrolladas a doble pantalla, en una calidad de diseño y colorido excelentes. Además, a medida que nos desplazamos lateralmente por el escenario, el entorno se moverá también teniendo en cuenta la perspectiva del personaje, con lo que se desvelarán zonas en principio ocultas a la vista. En estas zonas encontraremos, en muchas ocasiones, objetos y pistas que nos llevarán a la resolución de alguno de los misterios del juego.
La banda sonora y los efectos de sonido son notables, contando con algunas voces digitalizadas de mucha calidad (aunque, lamentablemente, no abundan) y algunos efectos de sonido muy bien realizados, aunque muchos de ellos se repetirán con demasiada asiduidad. La música del juego cuenta con temas bastante agradables al oído, empezando por el tema de la secuencia introductoria del juego -muy dentro del estilo de los
openings de las series de animación japonesas-, aunque, de la misma manera, se repetirán demasiado a menudo durante el juego.
La jugabilidad del juego es un caso aparte. Las opciones del jugador son pocas, aunque en caso de que la historia nos enganche (cosa que, a buen seguro, sucederá) poco o nada nos importará esto último. Aparte de desplazarnos de un lugar a otro conversando con los personajes del juego, buscando pistas y resolviendo los enigmas del pasado, poco más se nos dejará hacer en un juego que, a todas luces, bebe del paradigma de la aventura conversacional clásica, con todo lo que ello representa (tanto en lo positivo como en lo negativo).

Conclusiones.
Al adquirir un título como
Time Hollow, debemos de ser conscientes de qué tipo de producto estamos adquiriendo. No esperemos un juego con multitud de opciones, ni siquiera una aventura en la que las decisiones del jugador determinen lo que nos suceda durante el desarrollo de la misma. En el título que nos ocupa, todo está programado de antemano, en un desarrollo totalmente lineal de un argumento que, eso sí, ha sido desarrollado de manera magnífica, siguiendo los cánones clásicos de los géneros de misterio y
thriller. Si, sabiendo esto, adquirimos el juego, sólo por la historia y por la puesta en escena de la misma lo disfrutaremos sobremanera. Eso sí, durante poquitas horas, pero intensamente.