Únete al lado oscuro, cambiando el sable láser por el lápiz táctil.
En el juego contaremos con algunos minijuegos insertos en la aventura, como, por ejemplo, el que aparece cada cierto tiempo al combatir contra los guerreros Jedi, que pretende representar el efecto de dos sables láser al chocar entre sí. En este minijuego, deberemos de poner nuestro sable en perpendicular sobre el de nuestro enemigo, que no dejará de moverse. Si logramos mantenerlo en perpendicular durante cierto tiempo, nuestro enemigo quedará noqueado y podremos dar cuenta de él tranquilamente durante unos instantes.
En algunas escenas, por otra parte, deberemos de jugar a un minijuego en el que deberemos de reunir una serie de orbes azules en un determinado punto móvil de nuestra pantalla táctil, en forma de espiral. Esto servirá para que nuestro personaje acumule una gran cantidad de Fuerza, lo que le permitirá realizar ataques de gran poder, o desplazar grandes objetos del escenario.
Por último, cabe destacar que, fundamentalmente, la aventura ha sido desarrollada para un único jugador. Si bien el juego cuenta con un par de opciones multijugador, para combatir entre varios jugadores (hasta seis) en un combate de todos contra todos, o en combates de uno contra uno mediante la conexión local de nuestra consola, estas opciones no son lo suficientemente interesantes como para constituir un apartado importante del título. Por el contrario, no pasan de ser meras anécdotas en un título que, de hecho, resulta bastante decepcionante, en general.
Apartado técnico
La verdad es que el apartado gráfico de
El Poder de la Fuerza es bastante irregular: el juego se mueve por escenarios completamente tridimensionales, y tanto los personajes como el entorno han sido notablemente realizados. El problema es que las cámaras del juego son horrendas, y la mayor parte de las ocasiones no ayudan al jugador en el combate, ni tampoco a la hora de encontrar el camino a seguir. Por otra parte, cuando los enemigos nos disparen a lo lejos serán casi inapreciables, debido a la mezcla confusa de colores y texturas que se produce debido a la distancia, y el hecho de que nuestro campo visual sea tan limitado no nos permite utilizar según qué poderes de la Fuerza convenientemente.
Por otra parte, en ocasiones nos será difícil acertar con nuestro sable a los enemigos en pantalla, ya que, como hemos dicho las cámaras no ayudan en absoluto al apuntado. Por el contrario, algunos efectos visuales, así como las escenas cinemáticas del juego (creadas con el motor gráfico del resto de la aventura), han sido cuidados al detalle.
La música del juego, como es de costumbre en los títulos inspirados en la franquicia
Star Wars, está sacada directamente de la banda sonora de las diferentes películas de la saga. Al ser un juego protagonizado por Darth Vader y por su joven aprendiz, los bucles de música que oiremos estarán extraídos, sobretodo, de los temas pertenecientes al Imperio (como la famosa Marcha Imperial) y los pasajes más dramáticos de la banda sonora. Eso sí, estos bucles no son muchos, ni tampoco demasiado largos, con lo que acabarán por hacerse repetitivos muy pronto, con lo que acabaremos hastiados de escuchar la misma música una y otra vez durante los diferentes niveles del juego.

Conclusiones
La verdad es que la versión para Nintendo DS de
Star Wars: El Poder de la Fuerza decepciona bastante, sobretodo teniendo en cuenta el nivel notable que tienen las otras versiones del juego para el resto de sistemas. En esta ocasión, nos encontramos con un juego blando, corto, facilón y con significativos problemas en su jugabilidad, debido al horroroso juego de cámaras del juego, aunque con el incentivo de manejar todos los poderes de la Fuerza de nuestro protagonista a nuestro antojo mediante el lápiz táctil. Un juego recomendado para los acérrimos fans de Star Wars que posean una Nintendo DS, aunque más por afán de coleccionismo que por disfrutar del juego en sí.