Esta vez Sonic no podrá correr alocadamente: le tocará esperar a su turno.
Las luchas combinan elementos muy tradicionales con otros más refrescantes que nos recuerdan a los minijuegos de ritmo más tradicionales o, incluso mejor (aunque salvando las distancias), al genial
Elite Beat Agents. para realizar los ataques especiales. La verdad es que eso aporta un desarrollo ligero, poco pesado, a los combates, alejándolo de los maratonianos enfrentamientos que los juegos más clásicos pueden llegar a ofrecer. Todo ello sin distanciarse de un sistema de menús completamente clásico, que nos da acceso a opciones de ataque, defensa, inventario, etc. Las acciones que escojamos pasan a una lista (algo que nos recuerda a títulos anteriores de BioWare) en la que se alternan las decisiones que tomemos para cada personaje, lo que da lugar a múltiples posibilidades combinatorias. Por ejemplo, se puede cambiar el estado de un enemigo para debilitarlo y, acto seguido, hacer un ataque directo. Obviamente, las posibilidades son muchas, y si bien es cierto que la historia es algo simple, el concepto jugable de los combates nos ha resultado lo suficientemente profundo.

Los golpes especiales son los que, decíamos, nos recuerdan al juego musical de iNiS, pues se basan en realizar trazos sobre la pantalla táctil. Por ejemplo, y según el tipo de ataque especial, hay que dibujar una línea entre dos puntos, o incluso pulsar en unos círculos en el momento justo. Una tercera posibilidad es pulsar repetidamente, a toda velocidad, en un punto concreto. Esas tres opciones de trazo o pulsación sobre la pantalla se pueden combinar libremente para desatar de manera efectiva los diferentes golpes especiales de cada personaje o, también, para defendernos cuando un enemigo nos haga su propio ataque especial.
Todo el sistema funciona francamente bien y nos ha gustado mucho, dando un toque muy especial a las luchas. Es evidente que la frescura se pierde pronto, pero incluso cuando ya dominamos al completo estas características el sistema sigue convenciendo, dando un sistema dinámico que nos ha convencido y sorprendido muy gratamente. Es más, está claro que se ha trabajado mucho más todo el tema de los combates, situándolo muy por delante de los momentos de exploración. Eso sí, la dificultad es algo baja; suponemos que esto hace el juego más accesible a todos los usuarios, pero le falta un puntito de dificultad adicional para ponernos en aprietos, pues en cuanto no cometamos fallos graves en el control para los ataques especiales, todo el juego será un paseo.
Conclusiones
Sonic Chronicles: La Hermandad Siniestra es un buen juego de rol, divertido y ameno, que combina algunos defectos con bastantes virtudes. La dificultad es siempre una cuestión subjetiva, pero la verdad es que estamos absolutamente seguros de que subir un poco el nivel le hubiese beneficiado, sobre todo en la recta final, o al menos para conseguir una evolución progresiva de ésta que dé sensación de superación. Y luego están los fallos técnicos.
Ya hemos explicado que las partes en los que nos movemos por los escenarios pueden tener sus momentos de frustración por algunos problemas técnicos, y eso sí puede ser molesto en ocasiones. Se compensa, al menos, con un buen sistema de combates que, siendo tradicional, logra distinguirse con una personalidad propia y unas buenas características originales. Pero claro, esos fallos impiden que estemos ante un juego realmente redondo.

En cualquier caso, lo que es innegable es que Sonic ha entrado por la puerta grande en este género, y se convierte en una interesante apuesta que convencerá con buenos argumentos a los aficionados al erizo azul y sabrá ofrecer cosas interesantes a los aficionados al género, pues a buen seguro le perdonarán sus faltas y saborearán con gusto sus virtudes.