Planta, cosecha y cuida de tu ganado en este mundo de fantasía, mientras luchas contra hordas de monstruos infernales.
Haciendo amigos
Uno de los elementos más importantes de la saga Harvest Moon es el de las relaciones con nuestros conciudadanos. Cada uno de los habitantes del pueblo contará con unos niveles de amistad (y de amor, en caso de ser mujeres) que condicionarán nuestras relaciones con ellos. Así, a medida que vayamos avanzando en el juego, pasaremos de establecer relaciones puramente comerciales con ellos a ser bienvenidos a la hora que sea en sus casas, eso sí, únicamente como visitantes.
Por otro lado, contaremos con diferentes establecimientos que nos serán de mucha importancia para la correcta consecución de nuestras actividades diarias. Ya hemos mencionado la farmacia, o los baños públicos. Pero también contaremos con una biblioteca, que nos servirá para descubrir secretos y trucos para mejorar nuestro modo de juego; la taberna y la posada, en las que podremos comprar alimentos o alquilar una habitación, si lo deseamos (aunque, en principio, ya tengamos una casa donde dormir…); la casa junto al mar, donde podremos adquirir utensilios de pesca; la forja, donde compraremos utensilios y armas; la tienda de nuestros proveedores de semillas y utensilios para el campo, etc.

Cada cierto tiempo se celebrarán festivales en el pueblo, cosa que nos dará la opción de ganarnos la simpatía de nuestros conciudadanos, además de ganar dinero u objetos que nos resultarán de gran ayuda para la vida diaria en el campo. Los festivales podrán constar de pruebas como la caza del tesoro, en la que deberemos de descubrir un objeto oculto en una de las cavernas del juego; así como también festivales de cocina, o concursos en los que deberemos de presentar determinados productos de nuestra cosecha para (como frutos, huevos, leche, etc.) competir contra otros habitantes del pueblo y, dado el caso, ganar.
Esos días se considerarán días de fiesta, y los establecimientos permanecerán cerrados, con lo que muchas actividades no las podremos realizar (como comprar o vender productos en los establecimientos, ir a la biblioteca o darnos un baño, por ejemplo). También serán días de fiesta los domingos, y algunos establecimientos no ofrecerán sus servicios los días que haga mal tiempo. Los días lluviosos nos permitirán prescindir de regar nuestros cultivos localizados en el exterior, pero los días en los que el viento sople muy fuerte no se nos permitirá salir de casa, por lo que deberemos de dedicar el día a faenas más caseras como cocinar o decorar nuestro hogar.
Por último, nos queda hablar de las relaciones con los monstruos del juego. Y es que no siempre deberemos de tratar a los monstruos como enemigos, ya que en determinado momento del juego se nos ofrecerá un objeto que nos permitirá convertir a los monstruos en amigos nuestros que nos ayudarán en las faenas de agricultura, o nos acompañarán en nuestras andanzas y nos ayudarán a combatir contra otros monstruos. Cada monstruo contará también con un grado de puntuación de amistad que deberemos de mantener cuidándolo y alimentándolo convenientemente, sea comprando comida para monstruos o cultivándola nosotros mismos. Así, los monstruos serán tratados, realmente, como el ganado presente en el resto de juegos de la serie. Para poder recoger monstruos y luego utilizarlos durante el juego deberemos de construir una cabaña donde poder alojarlos y alimentarlos, para lo cual deberemos de dirigirnos a una de las tiendas del pueblo (cómo no).
Multijugador
Por otra parte, el juego nos ofrecerá un par de opciones que nos permitirán aprovechar la conexión inalámbrica de nuestra consola. Podremos realizar fotos de nuestra granja y decorarlas a gusto con un simpático editor de imágenes, para luego compartirlas con el resto del mundo a través de la conexión local de nuestra consola o Internet. Por otro lado, al lado del mar (situado a la derecha del mapa del pueblo) encontraremos una caracola que nos permitirá conectarnos a la red para intercambiar objetos y accesorios con el resto de usuarios del juego alrededor del mundo. Sin duda, un par de opciones no demasiado llamativas, pero que complementan el juego perfectamente.
Gráficos y sonido
Rune Factory cuenta con un apartado gráfico muy llamativo, sobretodo teniendo en cuenta las entregas previas de la saga realizadas para consolas portátiles. En esta ocasión, el juego cuenta con personajes tridimensionales (con una vista cenital durante todo el juego, cosa que es de costumbre en la saga) sobre una serie de escenarios pre-renderizados de calidad muy notable, lo que le da al juego un aspecto mucho más serie y elaborado que otros títulos de la saga. Si bien el nivel de detalle en algunos de los personajes no acaba de ser el deseado, en parte por el tamaño de los personajes, en parte por la mencionada vista cenital, el juego luce perfectamente, y podemos decir sin miedo a equivocarnos que, de momento, a nivel gráfico es el mejor Harvest Moon de las portátiles de Nintendo.
La banda sonora del juego cuenta con algunos temas dignos de mención, tanto en lo que respecta a los aspectos compositivos de las mismas como a su instrumentación. Dentro de un repertorio muy dentro del estilo de los juegos de rol japonés, con tintes en ocasiones medievales o celtas, aunque con una tónica general agradable y simpática, la banda sonora acaba por acompañar muy bien a la acción del juego y, dado que cada localización del juego cuenta con una música diferente (así como también escucharemos diferentes músicas para cada estación del año), no nos aburrirá en absoluto.
Por otro lado, los efectos de sonido son variados (teniendo en cuenta que cada habilidad que desempeñemos cuenta con su propio efecto de sonido, y que el repertorio de habilidades es, cuanto menos, enorme), y el juego cuenta, además, con un abanico de voces y expresiones digitalizadas para cada personaje de tamaño significativo. Eso sí, todas en perfecto inglés.

Jugabilidad
El manejo del personaje lo haremos casi enteramente a través de la cruceta y de los botones de la consola. Si bien es cierto que para determinadas actividades, como arar, recolectar o regar, se ha establecido un sistema automático basado en la utilización de la pantalla táctil, el resto del juego se basará casi exclusivamente en el sistema tradicional de control, mucho más cómodo, por otra parte. Eso sí, para manejarnos en los menús del juego, así como para organizar nuestro inventario, es muy recomendable que echemos mano de nuestro
stylus, ya que nos dará mayor precisión y soltura debido al sistema de organización a través de pestañas que nos presenta.
Conclusiones
Sin duda,
Rune Factory: A Fantasy Harvest Moon es una vuelta de tuerca al concepto tradicional de la saga original. Con muchas más opciones que cualquier otro título de aquélla, además de un importante componente proveniente del rol de mazmorras de toda la vida, será un juego que nos mantendrá horas y horas pegados a la pantalla de nuestra consola, cultivando, cuidando de nuestro hogar, viendo crecer a nuestro personaje y potenciando todas las habilidades con las que éste cuenta, que no son pocas. Un título muy completo que, a buen seguro, encantará a los seguidores de la serie, recomendable también para todos aquellos amantes de los juegos de rol que deseen probar una experiencia de juego diferente.