Kimi no Tame Nara (algo así como “moriría por ti”), Feel the Magic, Project Rub... tres nombres para el primer juego del Sonic Team en Nintendo DS.
Si el humor y el planteamiento general del juego tienden al más completo absurdo, la música y los efectos no podían ser menos. La banda sonora es bastante dinámica, con temas ágiles y frescos que aportan un toque desenfadado por completo al juego. Son variadas, y algunas, como la de la introducción, tienen tendencia a incrustarse en el lóbulo frontal por lo pegadizas que son. Los efectos de sonido no pueden ser tampoco menos esperpénticos, aunque no tan variados y quizás de no tanta calidad comparada con la música de este juego o con otros recursos de audio empleados en otros juegos de lanzamiento. Quizás estos efectos de sonido, aunque de buena calidad, sean uno de los puntos que se podrían haber mejorado. Pese a todo, su tono general es notable, y cumple a la perfección dentro del juego.
No es tampoco menos cierto que, gráficamente, aunque el estilo empleado nos gusta por su apuesta estética, algunos de los juegos son bastante flojos en su acabado técnico, sobre todo por el contraste que se puede producir al pasar de unos a otros con cierta celeridad, ya que en oposición a esos juegos más escasos gráficamente hay otros que sorprenden por su excelente combinación de efectos y gráficos. Nos referimos, por ejemplo, a algunos juegos en los que aparece el fuego o el agua; no entraremos en más detalles para que podáis sorprenderos vosotros mismos según abráis nuevos minijuegos. El resultado es, por tanto, irregular en algunos casos, pero mantiene un buen nivel en líneas generales. Es probable que con más tiempo de desarrollo algunos de estos elementos se hubiesen perfilado, pero esto no significa que estemos ante un juego técnicamente mediocre. Ni mucho menos.

Lo que sí es reseñable es la variedad de minijuegos incluidos. Es evidente que algunos son parecidos a otros en su planteamiento, y quizá no todos sean igual de adictivos, pero el resultado global es muy satisfactorio. Incluso algún reto que a nosotros nos puede parecer falto de chispa puede ser el favorito de otro jugador. Aún así, debemos recordar que estamos ante un juego bastante corto. Es cierto que al completar el modo historia todavía tendremos que afrontar el modo Memories y aceptar el reto que supone volver a jugar la historia del juego con una mayor dificultad... pero nada que no pueda superarse en un par de tardes.
A partir de ahí tan sólo quedará la diversión por la diversión, sin más complicaciones ni compromisos, y la búsqueda de los conejos. Como decíamos, es probable que a alguno de los microjuegos no le dediquéis más que el tiempo necesario para completarlo en Memories, pero la mayoría de los incluidos son suficiente aliciente por su jugabilidad pura y dura como para pasar muchas horas con
Project Rub. Después de todo, la principal baza de estos juegos es que, pese a ser cortos, su cuidado diseño y curva de dificultad incita a jugarlos una y otra vez para mejorar nuestras marcas y perfeccionar nuestra técnica.

ConclusionesSega nos ha ofrecido un título de gran calidad para acompañar a Nintendo DS, un videojuego que puede ser un candidato muy serio para ser adquirido junto a la nueva portátil, pero que cuenta con algunas deficiencias como su escasa duración hasta ver los créditos finales. Pese a eso, parece que su principal problema es que a nosotros nos llega el mismo día que sale a la venta Wario Ware Touched!, un juego que, aunque parecido al pertenecer al mismo género e investigar los mismos nuevos caminos que ofrece NDS, presenta un carácter bien diferenciado.
El planteamiento global, la ambientación, y el tono que define a ambos juegos son muy diferentes, por lo que esa oposición entre ambos juegos, aunque inevitable, no los hace incompatibles, ya que en algunos momentos nos puede apetecer afrontar minijuegos al estilo de Wario y, otros, al estilo de los Rub Rabbits. En definitiva, es éste un juego excelente con el que adentrarse en las posibilidades de la nueva portátil de Nintendo.