Los creadores de English Training nos demuestran que aún tienen muchas cosas por enseñarnos con esta segunda parte que resulta tan adictiva como didáctica.
No todo va a ser estudiar
Para hacer la experiencia más amena, Practise English incluye algunos divertidos juegos con los que seguir practicando de un modo más desenfadado. Os adelantamos los tres primeros, dejando los cuatro restantes para que los descubráis por vosotros mismos. En el primero, la Vuelta al mundo, debemos escribir correctamente las palabras que nos irán dictando para recorrer una determinada distancia entre dos puntos del globo con un aerociclo. Si somos rápidos nuestro peculiar medio de transporte ganará altura –y velocidad si damos con la palabra con acento que surcará los cielos a bordo de un dirigible, que de vez en cuando hará aparición–. Si empezamos a fallar o dudar caeremos al mar y habrá que volver a repetir el último trayecto, comenzando siempre por la palabra que hayamos errado en el anterior intento. Este juego se parece mucho a la modalidad de carrera o maratón ya vistos en English Training.
El segundo juego es el llamado Peinado artístico y en él deberemos seguir las instrucciones habladas para pintar un determinado dibujo con varios colores. Será imprescindible aguzar nuestro oído para saber qué zona del dibujo toca colorear y con qué tonalidad hacerlo. El último que os vamos a adelantar en este análisis es El pizzero. Es tan original y divertido como dirigir a un repartidor de pizza en moto por las calles de una ciudad hasta su destino. ¿La dificultad? Pues que las instrucciones se nos darán de viva voz y tendremos que afinar bien el oído para saber en qué edificio debemos hacer la entrega.

Personalización, tutoriales, marcas y consejos
Podemos configurar aspectos generales del juego tales como la firma de nuestra matrícula, el sonido del lápiz, el sello –iremos desbloqueando nuevos modelos a medida que progresemos–, así como realizar una prueba de sonido con el micrófono, y la más interesante de todas, personalizar las letras. ¿En qué consiste esta última opción? Pues muy sencillo, será posible asociar cada letra del alfabeto, tanto mayúsculas como minúsculas, a nuestro propio estilo de escritura para que el sistema las reconozca mejor y con mayor rapidez. También se podrán borrar los datos grabados hasta el momento, si bien no es nada recomendable hacerlo a menos que necesitemos ceder el espacio de la matrícula a alguien más.
El juego cuenta con tutoriales que nos enseñan a realizar un nuevo ejercicio o actividad cada vez que accedemos a ellos por primera vez, y que pueden ser posteriormente consultados en caso de que nos surja alguna duda. Es posible consultar nuestras marcas o resultados tanto de los exámenes como de los principales ejercicios que conforman el juego. Cada vez que completemos con éxito un ejercicio, el juego nos premiará con un útil consejo, ya sea relacionado con las opciones y posibilidades de Practise English o con pistas para desbloquear nuevas sorpresas.
El regreso de una vieja amiga
¿Os acordáis de la voluptuosa Barbara? Pues una vez más volverá a llamar a nuestra puerta, o mejor dicho, volveremos a llamar nosotros a la suya. Sus apariciones no llegarán hasta que hayamos demostrado cierto nivel. Los dictados con los que nos retará en esta segunda parte son de una especial complejidad ya que normalmente van acompañados de un intenso ruido de fondo que dificultarán ampliamente la comprensión de las palabras. Un reto sólo al alcance de los alumnos más aplicados. Eso sí, superar con éxito sus dictados conllevará una jugosa recompensa.

Conclusión
Plato y Nintendo repiten binomio con Practise English, un juego que, al igual que su predecesor, recompensa al jugador a medida que avanza en sus estudios con nuevos ejercicios, juegos, actividades, y otras sorpresas. Esto permite que el alumno quiera esforzarse por seguir avanzando y no se aburra de repetir siempre lo mismo una y otra vez. Obviamente, el número de retos incluidos es finito y llegará un momento en que no hay nada nuevo por descubrir, siendo éste el único punto flaco que le encontramos.
Mención especial en esta continuación al contexto en el que se engloban ahora los ejercicios, una mayor optimización de la experiencia de juego, así como los nuevos juegos y, resaltando una de las actividades que más nos ha gustado, la de escribir correctamente frases pronunciadas con acentos de todo el mundo. En definitiva, un juego redondo con el que mejorar, y mucho, nuestro nivel de inglés.