Los piratas más famosos del cine llegan a Nintendo DS con un divertido juego de plataformas basado en la última entrega de la exitosa trilogía Piratas del Caribe.
Además en cada escenario nos encontraremos con algún que otro puzle que deberemos resolver explorando concienzudamente el entorno, lo que sin duda dota al juego de una mayor variedad. El problema, como explicábamos, radica en que los combates llegan a resultar extremadamente pesados, a pesar de la destacable cantidad de objetos que podremos usar en las batallas (dagas venenosas, látigos, bombas, etc.), y algunas fases de plataformas desesperarán a más de uno por los citados errores a la hora de situar a nuestro protagonista en la misma posición que la plataforma en cuestión (y son problemas derivados en la mayoría de casos por el juego de cámaras).
Otro aspecto poco trabajado en el juego lo encontramos en la inteligencia artificial de los enemigos, lo que de nuevo viene a resaltar todavía más ese tono de monotonía que caracterizará a los combates. Y es que no será nada raro encontrarse con enemigos que nos darán la espalda inexplicablemente, lo que lógicamente nos permitirá atacarles y vencerles sin problemas, u otros que se limitarán simplemente a acercarse muy lentamente a nuestra posición mientras nosotros les destrozados con nuestras armas. Por lo tanto, ya que los desarrolladores han querido dotar a los combates de un gran protagonismo en la aventura, podrían haber trabajado mucho más este aspecto, ya que a la larga las batallas se tornarán de lo más tediosas, lo que puede echar a más de uno para atrás a la hora de rejugar algunas de las fases del juego.

A nivel gráfico, sin embargo,
Piratas del Caribe 3 sí ofrece un acabado más notable; al menos en lo que a los entornos se refiere. Y es que los escenarios por los que nos moveremos destacarán por poseer un elevado nivel de detalles, así como por su variedad (recorreremos una gran cantidad de parajes ambientados en la película). La parte menos vistosa la encontraremos en el modelado de los personajes del juego, que no poseen un nivel de detalle tan elevado, pero que al menos sí mostrarán unas buenas animaciones que nos harán olvidar su horrendo aspecto en algunos casos. Además, todo se mostrará con una gran suavidad, por lo que en general nos encontramos ante un título notable a nivel gráfico. No así en lo referente al apartado sonoro, ya que los desarrolladores han prescindido de la banda sonora de las películas (se usan un par de temas) para ofrecernos unas melodías de lo más repetitivas y genéricas a lo largo de toda la aventura. Lo peor es que incluso en las secuencias cinemáticas en las que se nos narra la historia la música seguirá sonando como si estuviéramos en medio de la partida, lo que llega a ser incluso molesto. También cabe resaltar que no habrá voces en el juego, salvo pequeñas frases en inglés que los protagonistas o villanos lanzarán en medio de las batallas. Por último, los efectos sonoros para representar el entrechocar de espadas o las explosiones mostrarán un acabado más que correcto, lo que en definitiva nos deja con un apartado sonoro muy mediocre en lo referente al acompañamiento musical, pero bastante aceptable en el resto de aspectos.

En definitiva,
Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo se trata de un buen plataformas que sin duda gustará a los aficionados a esta saga cinematográfica. El desarrollo de la acción, pese a que puede llegar a ser muy repetitivo en determinados momentos, resulta bastante entretenido dado los desafíos que se nos irán presentando y al interesante uso que se le ha dado a la pantalla táctil. Sin embargo, los aburridos combates y el resto de fallos citados con anterioridad lo alejan de los grandes del género, aunque sí cabe destacar que se trata de una buena adaptación al mundo del videojuego de una película, algo a lo que estamos poco acostumbrados. También, por último, cabe resaltar que esta creación de
Amaze ofrece opción de juego multijugador, lo que nos permitirá disfrutar de duelos contra otros usuarios a través de la conexión inalámbrica de la portátil, o jugarnos nuestros ahorros en el citado Mentiroso. Por lo tanto, su duración puede verse alargada considerablemente dependiendo de lo que disfrutemos con estas opciones.