El clásico Pictionary se hace digital con la ayuda de Nintendo DS.
De vez en cuando llegan al mercado productos un tanto peculiares, o que, básicamente, son videojuegos como bien podrían ser juegos de mesa. Incluso a veces son adaptaciones de grandes juegos de mesa, como Trivial Pursuit, Monopoly o vaya usted a saber. En cualquier caso, es gusto de cada uno decidir si vale la pena o no jugar a un juego de mesa en una pantalla, y, básicamente, eso es lo que sucede con
PictoImage, que puede ser descrito, de manera sencilla, como una adaptación a Nintendo DS de Pictionary.
O lo que es lo mismo: no se debe llamar Pictionary porque los derechos del nombre serán de alguna compañía que no quiere cederlos, o bien pide un buen fajo de billetes por ello, pero estamos ante la idea básica de hacer un dibujo para que el resto de participantes adivinen de qué se trata.
La idea suele ser atractiva si tenemos compañeros de juego que no sean demasiado tontos (o en ocasiones si están muy atontados, eso también puede ser divertido), algo escasos de vergüenza propia y ajena y, en definitiva, ganas de pasarlo bien. Vamos, los elementos básicos para un juego ‘tipo party’, pero de los de toda la vida, sin mandos ni televisión. El juego mejora con una pizarra o tablón de buen tamaño, aditivos en forma de aperitivos (o lo que se tercie, según edad y costumbres), y esas cosas.
¿Y si esto se adapta a la portátil de Nintendo? Pues el resultado puede variar y mucho a la hora de jugar en función de aspectos tan diversos como con quién vamos a jugar, y cuántas consolas tenemos para ello. Pero desde luego, si una consola es apta para adaptar este concepto, ésa es Nintendo DS (o mejor un ordenador con tableta gráfica, claro, pero a falta de pan...) con su pantalla táctil y su tan diverso público.
Pero si estamos solos, la experiencia es poco más que despreciable. Se nos presentarán dibujos hechos por diferentes personas (supuestamente reales) y tendremos que adivinar qué son. Cuando son dibujos de adultos, la cosa es más o menos fácil, pero los dibujos de niños pequeños exigen echar una imaginación asombrosa. Vamos, que nos toca ser el que adivina, y aunque puede ser divertido para alguien, sin la interactuación propia de un jugador humano, un interlocutor real, la práctica es mucho más tediosa.
Como alternativa, puedes disfrutar (disculpen el sarcasmo) con un tutorial en el que se nos darán apasionantes consejos sobre cómo realizar algunos dibujos que puedan ser reconocidos fácilmente por un amplio espector de jugadores, porque, desde luego, no va a potenciar nuestra creatividad ni el don que nos haya sido concedido con los pinceles, o la brocha gorda.
Parte de la gracia de jugar solo, porque no tiene otra, es que según vayamos superando sus más de 300 dibujos guardados, iremos ganando más colores para usar en el resto de modos de juegos. Eso y ver cómo los dibujos van plasmándose solos en pantalla en tiempo real, que es simpático, pero poco más, para luego descubrir edad y sexo del dibujante.

Lo bueno estará, claro, en el multijugador. Hasta ocho jugadores podrán participar cada uno con su consola pero una única copia del título, incluyéndose varios modos de juego, con alguno incluso justificando la compra del juego en vez de un rotulador y unos folios. Por otro lado, debemos tener en cuenta que algunos de esos modos multijugador obligan a tener al menos tres participantes, por lo que sólo dos personas no podrán disfrutarlos (tampoco es que hubiese tenido mucho sentido, por su concepción), pero si tenemos en cuenta que la cosa mejora cuantas más personas participan, pues no es tan grave