Arkedo nos presenta una revisión del clásico rompe-ladrillos llena de nuevas ideas y una inmejorable puesta en escena: Nervous Brickdown.
AGUA, donde controlaremos un submarino con el que deberemos salvar a las personas que están subidas en las diferentes plataformas repartidas por las dos pantallas. Para que lleguen hasta nosotros, deberemos de tirar a las personas de las plataformas golpeando estas últimas con la bola. Si caen al fondo, perderemos a una persona. Si perdemos tres, nos descontarán una vida. Además, el nivel del agua irá subiendo, y aparecerán tiburones que deberemos de golpear con el stylus para hacerlos desaparecer y así evitar que no se coman a nadie. Un detalle a tener en cuenta es que bajo el agua la bola se mueve más lentamente…
VELOCIDAD: un mundo muy sencillo de concepción, en el que nuestra mayor amenaza será perder los nervios. Deberemos de controlar los rebotes de un rayo láser que se mueve a toda velocidad rompiendo los bloques de la pantalla. En niveles avanzados, deberemos de controlar dos palas, una en la pantalla inferior y una en la pantalla superior, cosa que hará un poco más difícil la tarea de romper todos los bloques.

INTERRUPTOR, en el que dispondremos de dos pulsadores a ambos lados de la pantalla: amarillo y azul. Asimismo, tenemos dos tipos de bloques según su color, como no, también azules y amarillos. La gracia está en que la bola cambiará de color según el bloque que golpee, y deberemos cambiar el color de la tabla para que se corresponda con el de la bola en el momento de colisionar con ella… Todo un reto para nuestros reflejos.
DISPARO: en este mundo, controlaremos una nave que deberá guiar la bola con sus rebotes para recoger todas las órbitas de color verde de la pantalla… ¡Mientras esquivamos los disparos de las naves enemigas! Para deshacernos de ellas, tendremos algunas bonificaciones en forma de láser que nos permitirán devolverles el golpe y destruirlas, pero también podremos congelarlas si cargamos nuestro rayo de hielo quedándonos quietos durante unos instantes (cosa que acaba por convertirse en algo muy complicado cuando, a parte de tener que evitar que la bola caiga al vacío, tenemos que esquivar los disparos de dos o tres naves en las dos pantallas, moviéndose tanto en sentido vertical como en horizontal).
CURVA: una especie de juego de golf, donde la gravedad juega un papel muy importante en la trayectoria de la bola. Interactuaremos con la pantalla soplando al micrófono para abrir caminos y atajos, y golpearemos la bola para destruir todos los bloques, hasta que dejemos al descubierto el agujero donde, en el último momento, deberemos introducir la bola. Jugaremos en un campo de golf; en el espacio exterior, donde la gravedad de los cuerpos celestes nos jugará malas pasadas; y en una mesa de desayuno convencional, donde sortearemos platos, cucharillas y hasta azucarillos…
RETRO: ¡el colmo de los colmos!. Mientras rompemos los bloques de la pantalla inferior, deberemos controlar el personaje de la pantalla superior saltando agujeros, esquivando monstruos y recogiendo bonificaciones. Además, por si fuera poco, en la pantalla inferior llegamos a vérnoslas con hasta dos palas que deberemos controlar y dos tableros de bloques a la vez… El acabose, vaya.

Además, contamos con varios niveles extra que se irán desbloqueando a medida que vayamos cumpliendo los objetivos secundarios que se nos planteen en cada uno de los mundos. Cada mundo cuenta con nueve niveles, más un jefe final (¡sí, un jefe final!... y en algunos casos, realmente son de lo mejor del juego), pero en total, con los niveles extra, son 135 niveles de bloques, bolas y rebotes.