EA vuelve a ofrecer a los usuarios de NDS una versión más juvenil de su simulador social.
Interfaz intuitiva
En cualquier momento podemos acceder al menú, ya sea pulsando el botón ‘X’ o a través del icono que aparece en la esquina inferior derecha de la pantalla táctil representado por dos hileras de pequeños círculos de colores. En dicho menú tenemos acceso al inventario, el mapa, los perfiles de los ciudadanos desde el cual también podremos ver encargos que nos hayan hecho, las mejores marcas y trofeos de las competiciones en las que vayamos participando, la opción de amueblar y agregar elementos a la ciudad y a los diversos objetos especiales que vayamos obteniendo.
De hecho,
el control ha sido diseñado para permitirnos acceder a la mayoría de funciones del juego con los dos sistemas, tanto a través de la pantalla táctil, como usando los botones y la
cruceta. La interfaz, como la de la gran mayoría de títulos que aprovechan la pantalla táctil de la consola, se sirve de la superior para mostrarnos el mapa y algunos indicadores, como el momento del día en el que nos encontramos o la cantidad de dinero disponible.
El control del propio personaje responde a la misma premisa de dualidad. Nos podremos desplazar a lo largo y ancho del reino utilizando la
cruceta o haciendo uso del
stylus. Al presentar las dos formas de control, cada jugador podrá elegir la que mejor se adapte a sus gustos o preferencias.
Será posible
grabar el progreso de nuestra partida siempre que queramos, guardando incluso nuestra posición en el mapa; opción que se agradece enormemente y que no siempre está disponible.

Mini-juegos con amigos
La capacidad de la consola para comunicarse con otras en un pequeño radio de acción ha sido aprovechada en MySims Kingdom. En el modo multijugador denominado "cara a cara" podremos retar a un amigo a los mini-juegos que hayamos ido desbloqueando en el modo aventura. Es necesario que tanto el anfitrión como el invitado tengan el juego insertado en la consola. En el caso de que uno de los jugadores no tenga el mini-juego, se le podrá enviar a través de una opción destinada al efecto, desapareciendo esta barrera, algo que nos parece muy acertado. También será posible enviar y recibir material especial procedente del modo aventura. Sin embargo,
no será posible jugar a través de la red Wi-Fi de Nintendo; una lástima, sin duda.
Gráficos y música colorista
El mundo creado para esta segunda parte de la serie de MySims
destaca por su colorido y estética claramente infantil. No estamos ante ningún prodigio, pero cumple perfectamente al propósito al que sirve. Las animaciones están al mismo nivel, correctas sin grandes florituras.
La música irá cambiando en función del momento del día, siendo diferente a medida que pasen las horas. También se han compuesto algunos temas especiales para los mini-juegos. Las melodías son harmoniosas, pero acabarán resultando irremediablemente monótonas. Los sonidos son de lo más básico, pero tampoco era necesario un gran alarde al respecto para el desarrollo de este juego en particular.
Algo positivo a destacar es que está
localizado a nuestro idioma, con unos textos traducidos perfectamente al castellano, lo cual incluye los nombres del resto de habitantes, algo muy comprensible si se tiene en cuenta el público al que está dirigido el título que nos ocupa.
Conclusiones
Estamos, como hemos repetido durante el análisis, ante un título orientado especialmente a un público joven. Lo más destacable del juego es sin duda los
variados mini-juegos que amenizan la aventura y suponen un reto de dificultad variada. Va dirigido para los que disfruten con todo lo relacionado con los Sims, o hayan encontrado atractivo el primer MySims. El resto del público probablemente lo encuentre infantil e insustancial. Sea como fuere, EA continúa explotando al Sim de los huevos de oro.