La experiencia es gratificante, sí, pero quizás han introducido el primer tirón en su dificultad demasiado pronto, cuando la mayoría de los jugadores todavía están familiarizándose con el concepto jugable. Luego, además, el título sigue progresando, haciéndose más complejo, introduciendo la necesidad de activar o desactivar plataformas concretas, pero lo hace mientras el título sufre altibajos bastante marcados en la dificultad, por lo que tampoco hay un buen progreso en este sentido, y hubiese sido más aconsejable contar con una progresión más suave, pero constante.

Eso sí, lo que hay que tener en cuenta es que el factor de juego de puzles es el que se impone con claridad sobre las plataformas, por lo que el elemento reflexivo, el tener que pararse a pensar en cómo solventar una fase se impone sobre la habilidad pura de moverse de un sitio para otro. Asimismo, cuenta con tabla de puntuaciones (lamentablemente, locales; le hubiese venido bien un buen sistema de puntuaciones en línea) que registra nuestros tiempos, y cuántos movimientos (cambios de pantalla) hemos tenido que realizar para superar el nivel. Esto sirve, por supuesto, para incentivar la rejugabilidad de su docena de niveles, pero insistimos en que un sistema de puntuaciones en línea, para poder comparar los resultados con otros jugadores, le hubiese sentado muy bien.
A nivel visual,
Mighty Flip Champs opta por un estilo visual con una paleta de colores y un diseño de los personajes que nos lleva a pleno apogeo de los 8 bits, una estética con un toque retro que últimamente está muy de moda, pero que funciona bien en este juego en concreto. No es un alarde técnico, pero sí está hecho con buen gusto, lo que muestra un buen trabajo en la dirección artística. De manera similar, la música tiene un toque "retro", con temas desenfadados, aunque no a la altura de los gráficos; cumple, suena bien, y es alegre, pero le falta un punto de contundencia para convencernos del todo.

Conclusiones
Una vez más, la distribución digital da cobijo a una idea original, una combinación de puzle y plataformas que funciona de maravilla en este sistema de distribución, con un precio ajustado que no hubiese sido posible en las vías tradicionales.
Mighty Flip Champs es una experiencia reflexiva que propone una jugabilidad sencilla, pero ingeniosa, sólo posible en una disposición de doble pantalla como la de la portátil. Sus tirones en la dificultad son su principal inconveniente, pero lo más probable es que el jugador que haya decidido apostar por un título como éste se encuentre más que preparado para asumir el reto. No tiene una cantidad ingente de niveles, pero precisamente su dificultad le otorga la duración suficiente como para mantenernos atrapados durante unas buenas sesiones.