Samus Aran cambia de aires para luchar contra los Piratas Espaciales en la mesa de pinball.
Precisamente, empezaremos en la fraga o en la superficie del planeta, y ahí ya observamos las que van a ser las premisas básicas: mesas que ocupan las dos pantallas de la portátil, con varios rebotadores, caminos, zonas de bonus, y activadores de eventos que pueden desencadenar, por ejemplo, un ataque de metroids, piratas o cualquier bicho, con la opción de ir avanzando para llegar, por ejemplo, a otras zonas en las que enfrentarnos a enemigos finales, entre los que se incluyen auténticos clásicos de la serie.
Según avanzamos, además, conseguimos armas, como misiles o las bombas, que podemos usar en determinadas situaciones. El control es en todos los casos muy sencillo, ya que hay incluso varias opciones. Los tacos los movemos, sin ir más lejos, con la cruceta y los botones frontales (aunque aconsejaríamos optar por usar los botones laterales de la consola, L y R), y las bombas, por ejemplo, se usan con el botón Y. Hay también la posibilidad de golpear la mesa, como en un pinball real, para modificar un poco la ruta de la bola. Para ello, basta con pasar el dedo sobre la pantalla táctil, lo que es una solución bastante ingeniosa en realidad.

Los elementos que aportan variedad al desarrollo son, por ejemplo, los momentos de "escalada", en los que tendremos que usar la habilidad de Samus para ir rebotando de pared en pared para subir hasta la cima de la pantalla superior, donde nos aguarda un premio. Los combates contra los jefes son también un leve cambio de tónica, aunque su mecánica es en realidad la misma en esencia: golpearles tantas veces como sea necesario mientras evitamos sus ataques y, claro, perder la bola. Y es que, en efecto, nos pueden atacar, y tenemos incluso un medidor de energía. Moriremos tanto si la bola sale de la mesa como si se nos agota la energía, por ejemplo, al ser atacados por un metroid.
Nuestro objetivo será conseguir todos los artefactos posibles en cada mesa, lo que nos permitirá alcanzar el combate contra el jefe final. Una vez hayamos superado estos objetivos, se podrá acceder a mayores niveles de dificultad para las mesas, de manera que el juego, aunque no resulta muy extenso por sí mismo, sí aporta una buena cantidad de retos y resulta altamente rejugable.
Lo que puede representar un problema durante las primeras partidas es el hecho de que al estar las mesas ocupando las dos pantallas, cuando la bola pasa de una a otra nos podemos desorientar un poco, requiriendo algo de práctica al jugador. En este sentido, las primeras partidas pueden ser un poco confusas en los momentos con más acción (bolas múltiples, ataques enemigos masivos, y conseguir múltiples bonus, todo al mismo tiempo), pero una vez nos hayamos acostumbrado, veremos como, en realidad, se trata de un juego bastante accesible.
Por otro lado, resulta algo escaso de opciones, y lo cierto es que en el género hay títulos que resultan más extensos. De esta manera, si no nos motiva especialmente el incentivo de ir mejorando nuestros registros, la verdad es que el título no va ofrecernos muchísimas horas de acción, pero creemos que si ese sistema no resulta interesante para el jugador, el género directamente tampoco debería interesarle demasiado.

Conclusiones
Aunque el título es originario de finales de 2005, no ha sido hasta ahora cuando
Metroid Prime Pinball ha aterrizado finalmente en Europa para ofrecernos una experiencia de juego que puede interesar tanto a los amantes del género, como a los seguidores de las aventuras de Samus Aran, debido a que consigue combinar de una manera muy acertada los elementos propios de la saga Metroid con los cánones de los juegos de pinball, resultando en un producto original y equilibrado que representa un salto notable con respecto al anterior trabajo en este campo de Fuse Games, esto es, Super Mario Ball.
Todo su aspecto artístico y técnico sigue luciendo muy bien pese al tiempo pasado desde su concepción, y captura y transmite la esencia que impregnó a Metroid Prime. Original y todavía fresco, su mayor problema puede radicar en que por su concepción misma podría no satisfacer lo suficiente a los puristas, y quienes se acerquen a él más interesados por el ingrediente Metroid que por el género pinball, también podrían acabar decepcionados si no saben muy bien qué es lo que ofrecen estos juegos.