Mario y compañía llevan la fiesta a la Nintendo DS por vez primera, en esta nueva entrega de la popular saga Mario Party.
Al acabar el enfrentamiento, veremos las estadísticas de la partida y nuestra posición respecto al resto de jugadores. Ésta vendrá dada por el número de monedas y estrellas con el que contemos en cada momento. También ganaremos puntos Mario Party al completar las diferentes etapas de cada tablero, puntos que nos servirán para desbloquear algunos tableros de juego ocultos o trofeos que podremos mirar en cualquier momento del juego en la Galería del título. Superar cada tablero nos llevará, aproximadamente, una hora de juego, con lo que el modo Historia del título, que cuenta con cinco tableros diferentes, nos ocupará unas cinco o seis horas, lo cual no es mucho. Hubiera sido de agradecer un modo Historia un poco más largo, pero los otros modos de juego, así como el magnífico multijugador del título, compensan con creces su corta duración.
Apartado técnico.El apartado gráfico del juego es variado, original y, ante todo, de una calidad notable. Tanto los tableros de juego como los personajes del mismo contarán con sus propios modelos en tres dimensiones durante la partida. Por otro lado, en el modo Historia se nos relatarán los sucesos de la misma a base de caricaturas de nuestros protagonistas, las cuales, sin llegar a ser nada del otro mundo, son de muy digna realización. Lo más destacable del conjunto son los entornos de cada tablero y los escenarios de los diferentes minijuegos, ambientados en localizaciones diversas aumentadas a escala gigantesca, realizadas con todo lujo de detalles.

La banda sonora del juego, así como los efectos de sonido del mismo, son excelentes. Las melodías que acompañan al juego son divertidas, animadas, y desempeñan perfectamente su papel, dando un ambiente ciertamente fiestero al título. Por otra parte, los efectos de sonido del tablero y de los minijuegos son los habituales en los otros juegos de la saga, así como en otros títulos protagonizados por Mario y compañía. Cada personaje contará también con un cierto número de expresiones que oiremos durante la partida, expresando las emociones de los mismos en diferentes momentos del juego. Estas expresiones son las clásicas que ya hemos oído en otros juegos de Mario y, por supuesto, las que ya conocemos de entregas anteriores de la serie Mario Party.
La jugabilidad del título es tan sencilla como la de jugar al parchís. Aderezada, eso sí, con una serie de minijuegos de fácil acceso que redondean aún más la experiencia jugable. Todo un lujo de variedad y calidad, sin duda, en un título en el que nos veremos tan pronto echando mano del stylus o de los botones de la consola, como soplando desesperadamente al micrófono de la misma. Además, las diferentes modalidades de juego y, sobretodo, el modo multijugador del título nos garantizan horas y horas de diversión frente a nuestra consola.

Conclusiones.La saga Mario Party adolecía, últimamente, de una decadencia general en la realización de sus últimos títulos. La versión que nos ocupa, la última de la saga desarrollada, esta vez, para la Nintendo DS, es, sin duda, la más divertida y la más completa de los últimos años. Un título indispensable para cualquier seguidor de la saga, sin duda, pero también para cualquier jugador que desee probar nuevas experiencias frente a un tablero, con un montón de divertidísimos minijuegos y un modo multijugador fuera de serie junto a Mario y sus amigos.