Las carreras más divertidas del mundo son ahora las más divertidas contra todo el mundo. Los karts de Nintendo estrenan el nuevo sistema de juego en red de la compañía.
Esta lista, sin embargo, está bastante limitada, ya que no tenemos la posibilidad de comunicarnos con los otros jugadores: no hay salas de conversación ni nada que se le parezca. Y lo que es peor: no podemos escoger contra quién jugar, ya que el título hará la selección de manera automática y aleatoria. Esto es algo que debe ser corregido en el futuro para ofrecer un servicio de calidad, ya que si bien es comprensible que no se facilite la comunicación con desconocidos, entre conocidos (y dado el sistema para añadir gente a nuestra lista, realmente deben serlo) esta limitación carece de sentido por completo.

Las competiciones on-line se limitan a carreras en cuatro circuitos, dejando los divertidos modos de Batalla para jugarlos exclusivamente en modo local, y tampoco podremos descargarnos fantasmas de los mejores corredores del mundo a través de la red. Además, no todos los circuitos estarán disponibles: tan sólo 20 de ellos podrán jugarse en red, aunque la cifra no es precisamente baja. La elección de circuito es sencilla, ya que cada jugador selecciona el que quiere, y el que haya sido seleccionado más veces será el escogido para correr; en caso de empate (por ejemplo, cada jugador escoge un circuito diferente) el azar decidirá en cuál de los cuatro correremos. Fácil y directo; un buen sistema que limita la espera restringiéndola al mínimo. Pero sí, como ya has intuido, frente a los ocho corredores del modo local, al jugar en red sólo habrá cuatro jugadores simultáneamente; una limitación más del juego, algo más comprensible que las derivadas del sistema de amigos, pero que nos hubiese gustado ver superada.
No sólo competiremos contra la gente de nuestra lista de amigos, sino que tenemos más opciones al respecto. Por ejemplo, el sistema, a través de la opción Rivales, puede buscar a jugadores que tengan un nivel de juego similar al nuestro, de manera que haya un nivel de competición ajustado y no nos sentimos unos fracasados, ni les dejemos atrás con tal facilidad que nos aburramos. También podemos optar por Continental, donde se escogen a los rivales de nuestra región (en este caso, Europa), y, finalmente, Mundial, con rivales de todo el mundo.
Las carreras en este modo son muy divertidas, pues siempre es más gratificante jugar contra personas reales que contra la máquina, y las victorias nos sabrán mucho mejor. Resulta apasionante y adictivo pese a sus limitaciones, pero siempre nos encontraremos con algún que otro patán que al ver que pierde se desconecta, echando a perder nuestra partida. Algunas compañías han ido integrando sistemas de penalización contra esta gente, y aunque Nintendo de momento no lo ha contemplado, esperamos que en el futuro se tomen medidas para obtener no sólo unas estadísticas de los usuarios más ajustadas a la realidad, sino para garantizar una buena experiencia en el juego en red.
Conclusiones
¿El mejor Mario Kart para un jugador? Sin duda. ¿El mejor multijugador? Muy posiblemente.
Mario Kart DS es diversión pura lo juguemos como lo juguemos, ofreciéndonos un apartado técnico muy cuidado y una jugabilidad que roza la perfección y que se nos antoja difícil de superar en el futuro, aunque confiamos en que sus programadores lo conseguirán. Todas las opciones de juego para los solitarios les darán muchas horas de entretenimiento, y son paso obligado para todos los jugadores, ya que sin duda alguna todo lo que hay que desbloquear es una tentación demasiado grande como para obviar esa modalidad.
El multijugador es completísimo a nivel local, sobre todo si todos los jugadores tienen una copia de
Mario Kart DS, y poca duda cabe de que supera incluso al de GCN, entre otras razones porque los requisitos para jugar son más accesibles: basta juntarse con unos amigos que tengan la consola y al menos una copia del juego. A partir de ahí, tan sólo unos momentos nos distanciarán de un buen montón de horas que querremos repetir lo antes posible.

El modo online, por su parte, está algo verde, es cierto, pero compensa sus carencias en opciones y funcionalidades con su amplia accesibilidad, y no deja se ser un extra muy a tener en cuenta. Es el primer paso de Nintendo hacia esta dirección, y es un buen paso, sin duda alguna. Claro, nos hubiese gustado algo mucho mejor, pero el modo cumple... es cierto que hace poco más que cumplir, pero es el único punto en contra que se le puede achacar a un juego redondo, un título que no es tan sólo uno de los mejores juegos de Nintendo DS, sino quizás uno de los mejores juegos para cualquier sistema que hemos podido disfrutar en los últimos tiempos. Nos vemos en los circuitos.