La última secuela de la saga Lost in Blue llega a nuestras portátiles, en un título mucho más asequible que los anteriores, aunque sin abandonar sus esquemas.
Una vez hayamos llegado a la playa de la isla y nos hayamos encontrado con nuestra pareja de aventuras, deberemos de agarrarla por la mano y empezar a buscarnos la vida. Lo primero será encontrar un lugar donde dormir, que –como siempre- será una cueva situada al inicio del mapa, justo por encima de la playa. A partir de ahí, nuestros primeros pasos se encaminarán hacia encontrar leña y una manera de encender fuego, para poder dormir calentitos en nuestro nuevo hogar; encontrar existencias de agua potable en los alrededores de la cueva, para no morirnos de sed; y, por supuesto, encontrar comida para ambos.

Lo que notarán los jugadores que hayan probado las entregas anteriores es que, en esta ocasión, las existencias de alimentos no son mayores, pero sí nos quedaremos satisfechos con menor cantidad de comida, lo que es de agradecer. Contaremos con tres indicadores por personaje: uno que marcará su fortaleza física y que recuperaremos descansando en el suelo o durmiendo; otro indicador que nos mostrará el hambre de nuestro personaje; y el último, que nos mostrará cuán sediento está el personaje en cuestión. También veremos que estos contadores descienden mucho más lentamente que en los primeros Lost in Blue, lo que hace que pronto podamos satisfacer las necesidades básicas de nuestros protagonistas y podamos dedicarnos a descubrir la auténtica historia que envuelve a la isla.
Los pormenores de una isla desierta.
El tiempo del juego se divide en horas y días, y los escenarios y ambientes del mismo cambian según el momento del día en que nos encontremos. Por ejemplo, las mareas cambiarán con el paso del tiempo, y deberemos de tener cuidado con ellas, ya que nos pueden encerrar en algunas zonas de la playa (nuestros protagonistas parecen tener un pánico enfermizo al agua del mar, ya que nunca llegarán a tocarla). Al llegar la noche, o una vez que nuestros personajes estén cansados, podemos echarnos a dormir y recuperar fuerzas, además de salvar la partida.
A los pocos días, veremos que ya seremos capaces de realizar muchas actividades dentro del juego, como recolectar comida y leña, pescar o construir diferentes tipos de herramientas y utensilios, como trampas para animales, arpones, lanzas, cañas de pesca, e incluso arcos y flechas.
Incluso podremos modificar la apariencia y utilidad de nuestra cueva construyendo muebles y estanterías que optimicen el espacio dentro de la misma. Por otra parte, cada vez que queramos comer, entraremos en un minijuego en el que deberemos de cortar la comida o cocinarla en una plancha, según sea el tipo de plato que queramos preparar.
Podremos añadir también especias a nuestros platos, especias que encontraremos diseminadas por todo el escenario y que deberemos de encontrar rebuscando por el suelo en las diferentes zonas del mapa. También podremos prepararnos paquetes de comida, muy útiles en caso de querer pasar algunos días fuera de casa.

Caza y pesca táctiles.
Y, por último, tendremos la oportunidad de enfrentarnos a diferentes tipos de animales, sea para realizar nuestras labores de caza y pesca, sea para defendernos de los depredadores de mayor tamaño que acechan en el interior de la isla. Cada una de las actividades que podremos realizar (desde la recolección de cocos en las palmeras de la playa, hasta la pesca y la caza de animales de todo tipo) en el juego tendrá un minijuego que deberemos realizar con éxito para conseguir nuestro objetivo, y cada uno de estos minijuegos se realiza enteramente en la pantalla táctil.