Desafía tu ingenio y tu paciencia en esta nueva aventura para tu portátil, exótica en su ambientación, aunque bastante convencional en su desarrollo.
Por tanto, la resolución de los puzles se basará en el conocido (y, a todas luces, obsoleto) método de prueba y error, utilizando cada uno de los objetos de nuestro inventario de la manera más lógica que se nos ocurra y esperando encontrar pronto la solución correcta al enigma. Al final, todo se reducirá a dar mil y una vueltas por el escenario en busca de la combinación adecuada para, por último, descubrir que la resolución del puzle era demasiado sencilla y evidente como para poder verla a simple vista.

Apartado técnico
El apartado gráfico de Last King of Africa es bastante correcto, pese al pequeño tamaño de la pantalla y las limitaciones técnicas del sistema portátil de Nintendo. El hecho de querer desarrollar una aventura gráfica con un nivel gráfico que pretenda emular las producciones del género para PC representa todo un reto, pero los desarrolladores del juego han sabido afrontarlo con coraje y sabiduría: los escenarios han sido muy notablemente realizados, con gran multitud de detalles y una iluminación muy cuidada. Los personajes, por su parte, han sido modelados con bastante cuidado, aunque en los momentos en los que la cámara se aleja los detalles de cada modelo son casi imperceptibles. Hay que achacar al juego alguna ralentización que otra en los movimientos de nuestra heroína, sobre todo cuando hay tres o más personajes en pantalla. Pero, a pesar de todo, los movimientos se desarrollan generalmente con fluidez y soltura, con un registro de animaciones más que suficiente.
Por otro lado, las escenas de conversación y las cinemáticas del juego han sido desarrolladas con esmero. Si bien se echa de menos alguna que otra animación en las conversaciones (realizadas a partir de imágenes estáticas de los interlocutores con cuadros de texto que representan las diferentes frases de cada uno de ellos), las escenas cinemáticas son un buen adorno gráfico a un apartado que, ciertamente, es de lo más destacable del título.
El apartado sonoro del juego es otro cantar: a una banda sonora aburrida y repetitiva, llena de melodías insulsas de tonalidades exóticas, se le une un repertorio escasísimo de efectos de sonido durante la acción del juego. Si bien las escenas cinemáticas han sido bastante más cuidadas en este aspecto (con la inclusión de alguna que otra voz digitalizada para algunos de los personajes), la acción del juego en sí deja mucho que desear en lo que respecta a la sonorización del mismo.
La jugabilidad, pese a que podría haber sido uno de los puntos más notables del título, ha sido bastante descuidada, con un sistema de control poco preciso y una implementación pésima de la interfaz táctil. Los menús de juego, así como el sistema de inventariado, funcionan bastante bien pese a su extremada sencillez, aunque, lamentablemente, la aplicación del
stylus en el resto del juego dará demasiados quebraderos de cabeza al jugador. Si a ello le añadimos un guión bastante insulso y un desarrollo narrativo más bien pobre, tendremos como resultado una aventura gráfica de calidad bastante mediocre. En definitiva, un juego del montón más para alimentar el ya de por sí nutrido catálogo de nuestra portátil.

Conclusiones
Last King of Africa no tiene demasiado que aportar al género de la aventura gráfica en nuestra portátil. Sin duda, es un título que puede llegar a entretener durante unas cuantas horas a los seguidores acérrimos del género, pero poco más. Insulso y carente de originalidad, por un lado, y difícil de controlar, por el otro, es un juego para el cual, a buen seguro, encontraremos más de una alternativa dentro del extenso catálogo de Nintendo DS.