Análisis de Kung Fu Panda para Nintendo DS
El guerrero más animal de la cartelera veraniega llega a nuestras portátiles dispuesto a conquistar las artes del Kung Fu.
| Gráficos: | | 7.5 |
Jugabilidad: | | 8 |
|
| Sonido: | | 6 |
Diversión: | | 7.5 |
El plantel de enemigos no es excesivamente variado, aunque el hecho de que la acción pura y dura de dar mamporros a diestro y siniestro se combine con la resolución de puzles y la habilidad en los saltos entre plataformas hace que, en ningún momento, la repetición de enemigos se haga especialmente evidente. Por otro lado, los diferentes enemigos irán ataviados con diferentes accesorios (cascos, escudos o armaduras) que requerirán una acción especial que nos permita destruirlos. Además, algunos de ellos contarán con armas (como los jabalíes, que cuentan con largas y poderosas lanzas; o los lobos y los cocodrilos, que en ocasiones nos lanzarán aguijones de tamaño considerable) que incluso podremos utilizar en nuestro favor, si sabemos utilizar nuestras técnicas marciales convenientemente.
Cada vez que derrotemos a un enemigo, este dejará un ítem que, en caso de recogerlo, alimentará nuestro Ki (o nuestra salud, vaya) representada mediante una barra en forma de dragón azul en la pantalla superior de nuestra consola. Por otro lado, podremos recoger una serie de fragmentos de color rojo, los cuales, una vez hayamos reunido cuatro, añadirán una vida a nuestro marcador. Y, por último, para completar el cien por cien del juego, deberemos de recoger las almas de los guerreros del ejército Tenchu, en forma de ítems azules que encontraremos repartidos por todos los niveles del juego. Dado que al inicio del juego rompimos una urna destinada a la veneración de los guerreros Tenchu, uno de los aldeanos nos insta a recuperar el mayor número de almas posibles en diferentes urnas. Además, se nos promete una suculenta recompensa en caso de recuperar todas las almas repartidas a lo largo del juego…
Apartado técnico.
El juego se presenta en forma de un título de acción y plataformas tradicional en dos dimensiones, aunque con un aspecto gráfico francamente notable. Los modelos de los personajes son de un tamaño aceptable, sobretodo el de Po y el de los enemigos de mayor tamaño, y cuentan con animaciones muy trabajadas, sobretodo en el caso del personaje protagonista de la historia. Los escenarios son bidimensionales, aunque los objetos y plataformas del entorno han sido realizados, en general, mediante el mismo motor gráfico de los personajes. Por otra parte, los fondos y la paisajística de cada pantalla ha sido realizada de acuerdo con las diferentes zonas del mapa del juego, y cada escenario cuenta con las texturas y los elementos correspondientes a aquéllas, aparte de contar con algunos detalles gráficos que evitan la sensación de vacío durante la acción del juego, tan molesta en los títulos de este género.
La música de Kung Fu Panda, sin duda, es el punto más flojo del título. Lamentablemente, los temas musicales que adornan cada uno de los niveles del juego son sosos y excesivamente repetitivos, pasando a un plano secundario desde el inicio de la partida. Por otra parte, las voces del juego han sido muy notablemente implementadas, todas en un correctísimo castellano, respetando las voces originales de la película, lo cual es un detalle. Los efectos de sonido, sin llegar a ser destacables dentro del conjunto, cumplen correctamente su función.
La jugabilidad, por su parte, es sencilla e intuitiva, y todo un aliciente a la hora de hacerse con el juego. Resolver puzles, superar plataformas y derrotar enemigos a base de ir de un lado para otro dando golpes con nuestro lápiz táctil aquí y allá es mucho más divertido de lo que puede parecer a simple vista, y será el motivo por el cual nos pasemos todas las horas que sean necesarias delante de la pantalla para completar la aventura hasta el final. Lamentablemente, éste llegará muy pronto, ya que la duración del juego es bastante escasa (apenas unas pocas horas de juego, dos niveles de dificultad, y pocos alicientes que inciten a su rejugabilidad). Y, para colmo de males, el juego no cuenta con ningún tipo de modo multijugador…
Conclusiones.
Kung Fu Panda es una adaptación notable de una película que, por lo visto, tampoco está nada mal. Puede ser una buena compra para los más pequeños de la casa, aunque su sistema de juego sencillo y directo, como el de los juegos de plataformas de toda la vida, lo hacen apto para casi cualquier jugador. Se trata de un título, sin duda, sólido en cuanto a jugabilidad y muy divertido, aunque resulta algo corto y cuenta con escasas opciones de juego que puedan alargar su vida. A pesar de todo, una compra muy recomendada para los que disfrutaron con la película y quieran rememorar la acción y el humor de la misma en sus portátiles.