Enfréntate a hordas de demoníacos seres mediante los poderes de las Artes Antiguas en este nuevo título de rol y acción para Nintendo DS.
Si bien, por otra parte, el nivel de dificultad del juego está bastante ajustado, aunque en ocasiones deberemos de repetir una o dos veces una mazmorra debido a que los enemigos nos sobrepasan en fuerza y número, sobretodo al inicio de la aventura, cuando nuestro nivel de experiencia aún es bajo. Eso sí, si intentamos internarnos en la pirámide de la ciudad de Sord, donde el malvado dios demoníaco ha sido encerrado, durante las primeras horas de juego, feneceremos sin remedio, ya que la dificultad en los niveles de la misma es mucho mayor. De hecho, estos niveles están pensados a modo de reto para el jugador que quiera cambiar el rol de mazmorras por la acción pura y dura, aunque en este caso entre un modo de juego y el otro no hay apenas diferencia, aparte del guión argumental que une nuestro avance en la modalidad principal de juego.

Por último, hay que destacar el juego multijugador que presenta el título. Podemos juntarnos tres amigos y dedicarnos a avanzar en los niveles preparados para el juego cooperativo, en el que los tintes de rol desaparecen, y donde la acción inunda toda la partida, mediante la conexión inalámbrica de nuestra consola. O mejor aún: podemos acceder a los servidores online del juego y disfrutar de partidas interminables junto a dos jugadores más, acabando con decenas de enemigos y superando un nivel tras otro hasta que nos cansemos y decidamos apagar la consola. Sin duda, una buena opción que alargará bastante la vida del juego, pero que no ofrece nada realmente nuevo a la acción del mismo, aparte de jugar las mismas mazmorras una y otra vez entre varios jugadores.
Apartado técnico.El apartado gráfico de Dungeon Explorer: Warriors of the Ancient Arts no es nada del otro mundo. Las mazmorras y los escenarios del juego son bastante repetitivos, como también lo son muchos de los enemigos a los que nos enfrentaremos en el juego. Pero eso no es todo: los modelados de los personajes son demasiado pequeños, aunque tengamos la opción de acercar la cámara a nuestro personaje, y carecen de detalles que les hagan fácilmente reconocibles.
Goblins, muertos vivientes y otros personajes de fantasía se nos presentarán como objetos de forma indeterminada durante el juego, reconocibles más por las indicaciones escritas que nos ofrece el mismo cuando atacamos a un enemigo, junto a su correspondiente barra de salud, que por lo que podremos ver y percibir en pantalla.
La música del juego, por otra parte, ha sido notablemente realizada, y cuenta con una variedad de temas sorprendente. Tendremos temas épicos, misteriosos o alegres, según el entorno y la situación en la que nos encontremos. Por otra parte, los efectos de sonido no dejan de ser los esperables en un título de estas características, sin ningún elemento que resalte sobre el resto, y con una absoluta ausencia de voces durante el juego, a parte de las típicas expresiones de dolor por parte de los personajes cada vez que son atacados o heridos.
La jugabilidad no acaba de ser todo lo buena que cabría esperar. El sistema de inventariado es bastante complejo, y demandará mucho tiempo al jugador para poder habituarse a él. Por otro lado, los movimientos del personaje no son todo lo precisos que querríamos, sobretodo al caminar en diagonal sobre el mapa, y en ocasiones acertar a un enemigo con los mandobles de nuestra espada puede resultar todo un reto. Por último, el hecho de que la vista sobre la acción sea isométrica, y que no podamos realizar ningún giro de cámara en ningún momento, hará que perdamos de vista a nuestro personaje y a los enemigos del juego en más de una ocasión tras las paredes de las diferentes mazmorras o detrás de determinados objetos, cosa que en algunas situaciones puede ponernos en clara desventaja frente al ataque enemigo.

ConclusionesDungeon Explorer: Warriors of the Ancient Arts es un juego que, a pesar de contar con elementos puramente del género de rol, no deja de contar con grandes dosis de acción. En él, deberemos, simplemente, eliminar a centenares de enemigos en una sucesión interminable de mazmorras. Es divertido, al menos durante las primeras horas de juego, y el hecho de poder disfrutar de la acción cooperativa para tres jugadores no deja de ser un detalle a su favor. No obstante, puede llegar a hacerse aburrido con el tiempo, debido a que el sostén argumental del mismo pasa, lamentablemente, a segundo plano debido a la gran cantidad de mazmorras y de enemigos a batir a base de machacar los botones de nuestra consola.