Astérix y Obélix vuelven a las pantallas de nuestras portátiles, esta vez en un juego deportivo basado en la película de reciente estreno.
Los minijuegos que componen el título se basan en el manejo de la consola mediante el stylus y la pantalla táctil y, en algunos casos, el micrófono. Así, la experiencia de juego nos recordará a la de tantas otras recopilaciones de minijuegos como las que ya han visto la luz en nuestra portátil, véase
Mario Ware Touched,
Project Rub, y derivados: deberemos de frotar el stylus a toda velocidad en todas direcciones por la pantalla, golpearla dónde y cuándo sea necesario, y, cuando se nos demande, soplar al micrófono como posesos. No deja de ser divertido, como hemos podido comprobar ya en otros juegos por el estilo, pero, ciertamente, el sistema está bastante trillado.
Aún así, el manejo del juego funciona a la perfección, y está acompañado de un apartado gráfico muy notable. Ciertamente, es el mejor apartado gráfico de un juego basado en las aventuras de Astérix de los que hayamos visto publicados en las portátiles de Nintendo hasta la fecha. Los modelados de los personajes están muy bien realizados, y las animaciones durante el juego, aunque no sean excesivamente variadas, son de admirar. Los escenarios en los que desarrollaremos las pruebas, fundamentalmente los correspondientes a los diferentes estadios y campos en los que competiremos en cada localización, están muy bien realizados, y los personajes del juego están caracterizados según su lugar de procedencia. Eso sí, se echa un poco de menos una mejor realización de los menús del juego, ya que la sencillez y austeridad de los mismos es excesiva.

En el apartado sonoro, encontramos melodías muy bien realizadas, con toda la trompetería e instrumentación épica que se corresponde a una producción ambientada en los Juegos Olímpicos de la época clásica. Eso sí, recordemos que éste no deja de ser un juego inspirado en las historietas de Astérix, y por tanto, el humor estará presente en todo el apartado, así como en el aspecto gráfico, como es de suponer. Por otra parte, los efectos de sonido del título son bastante sencillos, y no destacan por su variedad, pero, la verdad, no se echan especialmente de menos, ya que tampoco hemos visto la necesidad de añadir nada a lo que ya nos ofrece el juego. Las expresiones de alegría y alborozo de los personajes al ganar las pruebas, o de decepción al perderlas, así como los jadeos y las respiraciones aceleradas de nuestros personajes al realizar el esfuerzo necesario para superar las diferentes pruebas, son los necesarios para hacernos creer que realmente nos encontramos en una competición deportiva. Por otra parte, los ruidos de los personajes al correr, saltar o golpear son los clásicos de este tipo de títulos, con lo que, en este aspecto, el apartado sonoro va servido de sobras.
Lo que sí echamos de menos es un mayor número de opciones de juego, así como alguna posibilidad de juego multijugador, tanto mediante la conexión local como vía Internet. En ese sentido, el juego pierde muchos enteros, ya que, aunque las pruebas son variadas y el abanico de las mismas es extenso y variado, no dejan de ser más de lo mismo, como lo que ya hemos visto en ocasiones anteriores en tantas y tantas recopilaciones de minijuegos. Eso sí, esta vez contamos con dos protagonistas de lujo, pero esto no justifica el hecho de que no hayan querido implementar un juego multijugador en condiciones que alargara la vida del título, y con ello, las posibilidades de diversión con el mismo.
Conclusiones.Astérix en los Juegos Olímpicos es un juego sin demasiadas pretensiones. No es, ni mucho menos, una apuesta original, aunque el apartado técnico del juego es notable, y la experiencia de juego es divertida, y nos permite jugar durante varias horas y entretenernos frente a la pantalla durante varias horas sin pensar demasiado. Pero la falta de un sostén argumental en condiciones, así como la carencia de un modo multijugador que pudiera haber ampliado infinitamente las opciones del juego, hacen de él un juego más de entre las recopilaciones de minijuegos del catálogo de la Nintendo DS. Eso sí, con dos protagonistas excepcionales, pero cuya presencia no es, ni mucho menos, suficiente para hacer de este título un juego especialmente destacable.