Dejamos los tribunales y retomamos las investigaciones criminales con un protagonista de lujo: Miles Edgeworth.
En definitiva, Miles Edgeworth pasa de ser un fiscal temible en nuestra contra a ser un excelente investigador. Es cierto que muestra una autosuficiencia que puede llegar a ser repelente, pero consigue caernos bien y mantenernos con la tensión en vilo hasta el final de cada caso, sin olvidar en ningún momento las grandes dosis de humor que siempre han adornado cada uno de los capítulos de la saga.

Nada nuevo en el apartado técnico
Los gráficos y el sonido del juego entran dentro de lo ya visto en las anteriores entregas, sin prácticamente ninguna novedad al respecto. De hecho, podríamos decir que los gráficos de la cuarta entrega (protagonizada por Apollo Justice) fueron mejores que en esta ocasión, o por lo menos fueron mejor tratados digitalmente, con una paleta de colores completísima y de suave texturizado. Vuelven los colores chillones y las caricaturas japonesas, pero no nos molesta en absoluto. La verdad es que los aficionados a la saga Ace Attorney lo son por alguna razón, y seguramente el aspecto gráfico amable y divertido característico de la misma sea una de las cosas que el público más agradece.
La música, lamentablemente, no está a la misma altura que la banda sonora de las tres primeras entregas de la serie. Volveremos a escuchar algunos de los temas ya oídos en los primeros juegos, aunque en nuevas mezclas e instrumentaciones que no nos acaban de convencer del todo. La música, en general, vuelve a ser muy notable, y no ha perdido muchos enteros en este sentido, pero la verdad es que las primeras bandas sonoras eran excelentes, y es difícil mantener el mismo nivel durante tantas entregas. Por otra parte, podrían haberse añadido más voces al limitado repertorio de nuestro fiscal, cosa que hubiera mejorado considerablemente la puntuación de este apartado.
Y llegamos al gran fallo de este título: la localización y doblaje del mismo que, desgraciadamente, no veremos (al menos de manera oficial) en castellano. Para llegar a entender con soltura los diálogos de los personajes y resolver los puzles y acertijos que cada crimen nos presenta, el juego nos demandará un amplio conocimiento de la lengua inglesa, hecho que, seguro, tirará para atrás a más de un jugador y más de un seguidor de la serie, por muy fanático que éste sea. Es una lástima que Capcom no haya tenido en cuenta la gran cantidad de jugadores españoles que se quedarán sin disfrutar de las aventuras de nuestro fiscal favorito...

Conclusiones
El nuevo título de la saga de abogacía de Capcom no nos ha defraudado en absoluto. Novedades, pocas, eso sí, aunque esto no sea tanto un fallo como algo muy de agradecer por los seguidores más acérrimos de la serie. Los diálogos serán tan avispados como siempre, divertidos e intrigantes, como también lo será el discurso narrativo en cada uno de los casos. Disfrutaremos de la compañía de nuestros personajes más queridos, aunque en esta ocasión veremos las cosas desde un punto de vista ligeramente diferente: el del implacable Miles Edgeworth. Eso sí, los que no dominen la lengua de Shakespeare lamentarán la falta de una localización conveniente a nuestro idioma, cosa que representa una auténtica lástima, dado el éxito de la saga entre los usuarios de la portátil de doble pantalla en nuestro país.