La segunda compilación de clásicos de la mascota de Sega, Sonic, llega a las consolas de sobremesa actuales con el tan añorado Sonic CD como buque insignia.
Sonic the Fighters es el segundo gran juego del recopilatorio, y hasta ahora nunca había sido convertido a consola. El juego fue concebido para la muy prolífica placa arcade Model 2 que tan buenos resultados dio a los estudios de Sega, sobre todo a AM2, quienes firman este título. Los creadores de
Virtua Fighter, sin embargo, parece que no consiguieron un buen sistema de juego para la mascota de la compañía, ya que aunque hay claras reminiscencias de la segunda entrega de su clásico de lucha, estamos aquí ante un juego con graves carencias.

La selección de personajes está bien nutrida, aunque sin alardes, incluyendo a Sonic, Tails, Knuckles, Amy, Fang, Bean, Espio y Bark, con algunos más populares que otros, pero todos ellos reconocibles para los seguidores de Sonic. El juego, aunque tiene sus años, se ve bastante bien, gracias a la más que competente capacidad técnica de la placa arcade original, aunque nos recuerda lo rápido que han evolucionado los gráficos poligonales. Con todo, los modelados de personajes y escenarios están bien llevados, y aunque no puede negar su edad, el conjunto es bueno. Los problemas del juego empiezan en el momento en que jugamos... como título de lucha es muy limitado, con pocos movimientos (ocho técnicas, además de puñetazo, patada y barrera) para cada luchador, todos ellos con animaciones bruscas y no siempre bien enlazadas. Con todo, lo importante es que esas técnicas no hacen ninguna falta: cualquier jugador podrá pasarse el juego tan sólo dando puñetazos lo más rápido posible, con, quizá, alguna que otra excepción que le haga perder un
round. El juego incluye algunas sorpresas, como el Hyper mode, que aumenta el rendimiento de nuestro luchador y nos ofrece movimientos secretos, pero la excesiva sencillez de su jugabilidad lo echa todo a perder, por no hablar de que el jugador cuenta como defensa con una barrera que habrá que destruir, aunque su integración en el sistema de juego (pese a lo original de la idea) es más que cuestionable.
Sonic R, el juego que completa el trío principal. Si ya hemos hablado de un plataformas y de un juego de lucha, sólo nos puede faltar uno de carreras. El estudio Traveller’s Tales realizó esta incursión de Sonic en los circuitos de Sega Saturn en 1997, aunque después se convertiría a PC. En este recopilatorio la versión incluida es la de PC, lo que permita que los gráficos sean algo más nítidos y algunas texturas luzcan mejor con respecto al original, por no hablar de la reducción en la brusquedad de la tasa de imágenes por segundo, aunque puede disgustar a los más puristas. El juego tiene como principal característica el que la mayoría de los personajes corren (a diferencia de
Sonic Drift, el juego de karts de Sonic para Game Gear) en circuitos llenos de
loopings y otros elementos característicos del diseño de niveles de los juegos de plataformas del puercoespín azul. Por supuesto, tendremos que ir recolectando los anillos que hay por el escenario, y demás ítems que nos proporcionen diversas ventajas, combinando la competición por cruzar el primero la meta con la búsqueda de objetos, como los Sonic Tokens o las recurrentes Chaos Emeralds, lo que implica dar vueltas por los escenarios buscando rutas alternativas. Sin embargo, el control es impreciso por completo, resulta corto, y no plantea bien al jugador ni la faceta de correr ni la de explorar.

Incluye seis juegos extra.
Al trío conformado por
Sonic CD,
Sonic the Fighters y
Sonic R, hay que añadir hasta seis juegos extra del puercoespín que salieron en la consola portátil Game Gear. Como factor común, todos estos juegos de la portátil presentan una muy mala adaptación a la resolución de los televisores (podemos optar por un modo de visionado más pequeño, pero es tal la reducción que no resulta tampoco recomendable), y un sonido que no sonaba tan estridente en las versiones originales; es decir, un apartado técnico lamentable.