Nintendo, dispuesta a explotar al máximo su gallina de los huevos de oro, nos ofrece otro juego, esta vez un Pinball, con esos adorables bichos llamados Pokémon como protagonistas.
Una cosa bastante curiosa es que Pikachu (y Pichu si lo compramos) aparece en lo huecos que hay a los lados de la pantalla y si ésta se cuela por el lado en el que está nuestro ratoncito eléctrico, éste suelta una descarga eléctrica y evita que perdamos la bola lanzándola hacia arriba. Hay muchas más cosas que se pueden hacer en el juego, como pagar monedas para reforzar la pokéball y asi poder capturar con seguridad a los pokemon más escurridizos, y es que si algo no les ha faltado a los programadores es imaginación a la hora de incorporar variedad de opciones, aunque la mayoría son repetidas del anterior juego para GBC.
La fisica de la bola está bien conseguida tanto al ser golpeada con las pinzas como al rebotar en las paredes, aunque hay veces que la intentas parar en una pinza y sale despedida como si le hubieras dado, y otras que se queda parada en seco. En realidad, esto ocurre a veces en los pinball reales, solo que suele ser por defecto de la máquina que esté bastante estropeada. Tal vez hayan querido implementarlo así para darle mayor realismo al comportamiento de la bola. La mayoría de las veces va bastante rápida, de hecho al comenzar cada partida nos pregunta si queremos que la bola vaya a velocidad normal o lenta, lo que ocurre es que si ya te has acostumbrado a la velocidad normal y juegas a la lenta puedes acabar pegándote un tiro, porque es lenta de verdad.
Pero para ser justos hay que decir que cuando llevas tres horas de juego, te tiene que gustar mucho eso de capturar Pokémon porque, de lo contrario, empezará a hacerse bastante aburrido sobre todo por la monotonia de este tipo de juegos y sobre todo por la casi nula dificultad, ya que para jugadores avanzados es realmente dificil perder una bola. Es decir, que si te gustan los Pokémon pues te gustará el sistema de juego, pero si no te gustan no esperes aficionarte con este juego; y si eres aficionado a los juegos de pinball tampoco te llenará demasiado este juego, pensado para Pokémaniacos incondicionales. Todo se reduce, como ya hemos comentado, a golpear en un sitio para habilitar una opción y golpear en más sitios para capturar un Pokémon. Y es bastante frustrante que se te escape un Pokémon después del trabajo que te ha costado sacarlo. Y a decir verdad para capturar todos los Pokémon te puede llevar decenas y decenas de horas, aunque es bastante facilón una vez llevas 20 minutos de juego.
A ver cómo suena esto…
Con respecto a la música hay que decir que cumple su cometido de sobra, que es el de darle cierto ritmillo al juego. Además es variada y depende de la zona a la que hayamos viajado, por ejemplo si estamos en la zona del bosque sonará bastante más alegre que si estamos en la montańa, de modo que intenta hacerte ver que estás en una zona o otra. Aunque también hay que decir que ciertos temas se hacen algo pesados cuando llevas cierto tiempo intentando capturar a un Pokémon en una zona concreta. El sonido es bueno, las voces de los Pokémons suenan muy bien, a destacar el grito de Pikachu cuando lanza el impactrueno para evitar que se te cuele la bola. Por otro lado, los sonidos de la bola al chocar en las distintas partes del tablero están bastante conseguidos. Tal vez se podrían haber incorporado melodías algo más cańeras o sonidos más contundentes, aunque esto ya es cuestión de gustos. De todos modos el sonido en lineas generales cumple de sobra.
Los gráficos
Los juegos de Pokémon nunca se han caracterizado por tener unos buenos gráficos, y éste no es una excepción, aunque sí es cierto que está algo por encima de los otros juegos de la serie. Las mesas están bien realizadas, con colores vivos y llamativos, y todos los elementos están bien diferenciados. Las fases de bonus están bastante bien ambientas y son variadas (un cementerio o el mar son dos ejemplos). Los gráficos cumplen perfectamente su cometido, que no es otro que diferenciar claramente los objetos de la mesa. A pesar de todo, se podían haber esmerado un poco más, ya que sólo hay dos mesas y podrían hacerlas más grandes o ponerle más objetos diferentes.
Donde hay que dar un tirón de orejas a los de Nintendo es en la animación de los Pokémon que salen en la pantalla, es de lo más malo que hay, quitando raras excepciones cuando sale un Pokémon al que tienes que golpear, que o se queda estático o tiene dos frames de animación. Tampoco los efectos gráficos destacan en absoluto, más bien los pocos que hay pasan desapercibidos.
Conclusión
Resumiendo, tenemos un juego que como juego de pinball no está mal, ya que la bola se comporta bastante bien y hay gran cantidad de cosas que hacer en cada mesa, pero para nada divertirá a los aficionados serios de los juegos de pinball, y como juego de Pokémon ofrece una posibilidad distinta de atraparlos a todos (como siempre). Tal vez si tuviera un par de mesas más o tuviera algunos minijuegos que hicieran el juego algo más variado hablaríamos de un juego recomendado a la mayoría, pero no es el caso. Este juego está pensado para explotar más si cabe el fenómeno Pokémon y venderlo a toda esa legión de nińos que siguen fieles a Pikachu y compańía. Con esto no quiero decir que sea un juego malo, sino que es uno de esos juegos que si no fuera porque lleva el nombre de Pokémon pasaría desapercibido para la gran mayoría, un juego del montón. Sin embargo, encantará a los seguidores de estos simpáticos bichitos y los que no sean seguidores verán en él simplemente otro juego más de Pokémon, que ni de lejos comprarán.