Otra adaptación de la conocida serie de Toei pero esta vez en un género inédito para Goku y compañía: Las plataformas.
En cuanto al sonido, Goku y los distintos personajes tienen FX reconocibles y que aportan cierto carisma al juego. La música es competente, aunque un tanto repetitiva a lo largo del modo historia. De todos modos, se nota que hay un músico de calidad detrás de ésta. Por cierto, han suprimido la melodía original de la serie respecto a la versión japonesa en la introducción. Quizás sea debido a problemas de licencia, puesto que ya lo hicieron con Dragon Ball Z SuperSonic Warriors.

Genial control
Como suele ser habitual, a mayor número de animaciones mejor es el control, y manejar a Goku por los distintos entornos es sin duda un placer. El personaje responde a las acciones de primeras, y no tiene el típico desfase habitual entre los plataformas de menor calidad. Aunque no tiene tantas acciones como quisiéramos, la posibilidad de realizar la célebre Onda Vital (Kame-Hame-Ha para los puristas) y los distintos combos realizados, ofrecen todavía más posibilidades en el control de personaje. El modo de VS. se controla igual, lo que le hace un tanto extraño conociendo otros referentes en el género.
Corto pero adictivo
Con este gran control, Dragon Ball podría haberse convertido en uno de los mejores plataformas de GBA, pero lamentablemente el diseño no está a la altura. Aunque queda en parte contrarrestado por el frenetismo, es justo decir que la mayoría de fases de combate contra todos se repiten hasta la nausea y que convierten el último tramo del juego en monótono. Banpresto, desarrolladores del juego, han intentado evitar esto intercalando distintos tipos de fases, pero a la larga el desarrollo acaba siendo pesado por la escasa variedad.
Es especialmente notable en niveles como el de la Torre, donde tenemos las mismas estancias que se repiten sólo variando los enemigos. Es este punto en el que resulta claramente inferior al Metal Slug de GBA, cuyos niveles son mucho más variados. Para compensar, al final de los niveles y en las fases VS. nos encontramos con jefes bastante retadores, que necesitarán de varias vidas para pasárnoslos. Esto nos lleva al gran fallo del juego, y es que resulta demasiado corto. Si bien es cierto que queda compensado por los distintos modos y secretos (que son unos cuantos), esto no puede justificar que cualquier jugador avezado se lo pase en pocos días.
Con todo, y por el propio carisma de la serie, es muy fácil engancharse a este juego, que resulta adictivo por el genial control del personaje. Habituados como estamos en Game Boy Advance a sucesivos juegos de licencia mediocres que no tienen ningún tipo de trabajo en la jugabilidad, Dragon Ball Advance Adventure no aprovecha su licencia sólo para vender una marca, sino que desarrolla un buen producto y que a cualquiera (desde el niño hasta el fan de la serie) gustará.

Conclusión
Banpresto ha creado un competente plataformas con una buena licencia, a pesar de ciertos fallos de diseño. Si el juego fuera más variado y largo, podríamos estar hablando de un gran "tapado" para Game Boy Advance, una consola que ve sus últimos días con una letanía de juegos bastante mediocres. Esperemos que haya secuela, ya que con unas pocas mejoras y abarcando un espectro temporal posterior en el manga, estaríamos encantados de volver a jugarlo. Aparte, es el único plataformas de calidad (obviamos la recreativa) que ha visto Dragon Ball, lo que le hace bastante especial.