X
También en: PS4 PC
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: THQ Nordic
Producción: THQ Nordic
Distribución: Badland Games
Precio: 29,99 €
Jugadores: 1-4
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Voces: Español
Online: Sí
ANÁLISIS

Análisis de Baja: Edge of Control HD para Xbox One

Sergio Martín ·
Una remasterización bastante innecesaria de un juego de conducción que pasó sin pena ni gloria.
Versión Xbox One. También disponible en Ordenador y PlayStation 4.

Los arcades de velocidad siguen apareciendo sin descanso en la actualidad, existiendo una amplia cantidad de juegos de gran calidad relacionados con este género. Un grupo al que desgraciadamente no pertenece esta remasterización del título del mismo nombre que apareció hace ya casi una década en PS3 y Xbox 360, el cual pasó sin pena ni gloria para los poseedores de dichas plataformas de juego.

Sin ser un mal título en absoluto, lo cierto es que Baja: Edge of Control HD es un ejemplo de refrito innecesario de los muchos que desgraciadamente están asolando el mercado. Una obra que puede resultar interesante para un grupo muy selecto de usuarios pero que, como ya ocurrió en su día con el título original, pasará bastante desapercibido para el gran público.

Variedad Off Road

Uno de los aspectos en los que destaca esta obra de 2XL Games es en su orientación y propuesta, dado que no suele ser muy común centrar sus miras es las competiciones Off Road más diversas que podáis imaginar. Y es que el título nos anima a controlar buggies, vehículos tipo jeep, mastodónticos trucks y demás máquinas poco convencionales.

En fin, una alternativa bastante curiosa a lo que suele ser habitual dentro de este tipo de títulos. Además, y para acompañar a dicha disposición el título presenta una amplia gama de modalidades de juego, siendo precisamente este aspecto uno de los que más nos ha gustado de todo el juego.

Podemos pilotar decenas de vehículos diferentes ya sean buggies, trucks, jeeps o 4x4.

El modo más importante es Carrera, el cual se divide en media docena de submodalidades diferentes tales como Carrera de Circuitos, Carrera de Rally, Escalada, la tradicional prueba mejicana Baja, modo Libre… Cada una de ellas es completamente diferente y si bien en unas debemos demostrar nuestra pericia al volante en circuitos cerrados, en otros modos de juego tenemos que tratar de subir y bajar zonas muy escarpadas sin perder la tracción ni el control de nuestro vehículo.

Una oferta más que aceptable que, además, está acompañada de otras opciones como un modo multijugador para cuatro usuarios bastante apañado. Lo bueno de esta modalidad es que puede ser disfrutada tanto online como en modo local a pantalla dividida, opción ésta última un tanto abandonada de un tiempo a esta parte por la inmensa mayoría de producciones recientes y que se siempre se agradece.

La oferta de modos de juego es muy amplia y podemos participar en pruebas muy diferentes.

Insistimos en resaltar que estamos ante un título muy generoso en cuanto a sus opciones y modalidades se refiere, y eso se extiende a la cantidad de vehículos disponibles y circuitos (una vez desbloqueados todos, eso sí). Nada menos que unos 150 vehículos agrupados en ocho categorías distintas están disponibles, todos ellos reales y claramente diferenciados. Y además pueden ser personalizados, pudiendo cambiar partes de su estructura y, también, adaptar el manejo de cada uno de ellos para obsequiarnos con una conducción más arcade o más realista, lo que más nos guste.

Tampoco se queda atrás la amplia oferta de pistas en las que es posible competir. Si contabilizamos todas las disponibles en todo tipo de pruebas (ya sean de resistencia, carreras en circuitos, etc.), el título supera la friolera de los 100 circuitos, recorridos ambientados en nueve entornos únicos como desiertos, zonas de costa, montañas, cañones y demás paisajes naturales.

Las pistas son muy diversas y tan pronto estamos pisando a fondo en un desierto como más tarde lo hacemos en un trazado montañoso.

Lo dicho. Lo mejor de Baja: Edge of Control HD lo encontramos en su amplia oferta de contenido, que puede mantenernos ocupados durante semanas o incluso meses si sacamos provecho de sus opciones multijugador. El problema es que una vez nos ponemos a los mandos de los vehículos, la jugabilidad no está a la altura, aunque tampoco es que sea mala. Simplemente, carece de la chispa necesaria en un tipo de juego sobresaturado y del que existen multitud de alternativas muy superiores a la que nos ofrece esta obra de THQ Nordic.

Los saltos suelen ser habituales en cada carrera en la que participamos.

Las carreras en sí no terminan de resultar lo vibrantes que deberían. La carga de espectacularidad queda lejos de sorprender, el control no está mal pero tampoco es perfecto, el diseño de los circuitos nos ha parecido muy irregular (hay pistas muy buenas y otras bastante regulares), la física de los vehículos no es convincente del todo, la sensación de velocidad tampoco despeina… Y a esto se suma una inteligencia artificial demasiado "robotizada" que tampoco ayuda a que nos enganchemos a lo que nos propone el desarrollo de cada prueba.

Tampoco es uno de esos títulos que entra por los ojos, como sí que sucede con la inmensa mayoría de los juegos de velocidad actuales, desde títulos tipo Mario Kart 8 Deluxe a otros más realistas como la sagaForza en general, DiRT 4 o el reciente F1 2017. Sin ser malo, se nota que el juego original tiene casi una década a sus espaldas y a pesar de los arreglos introducidos en esta versión como una mayor resolución, una tasa de animación más sólida y mejoras en el tratamiento de las texturas de los fondos, lo cierto es que es una obra que apenas goza de brillo técnico.

Además se dejan notar ciertos defectos técnicos como la aparición súbita de vegetación y otros elementos que forman parte de los decorados, lo cual resta todavía más puntos al aspecto gráfico que luce el juego. Una losa demasiado pesada como para que permita a este título el privilegio de poder codearse con los actuales representantes del género.

En cuestiones técnicas el juego es bastante discreto a pesar de las mejoras introducidas en relación al original.

Sin grandes aspiraciones

Por todo esto y sin ser un mal juego, algo que es necesario reiterar, esta puesta al día de un descafeinado título original como fue Baja: Edge of Control se queda bastante lejos de lo que en nuestros días nos ofrecen la inmensa mayoría de los títulos de velocidad, sean del estilo que sean. Es cierto que presenta una carga importante de contenidos, pero a la postre no es suficiente para lograr acaparar la atención de los jugadores debido a los múltiples puntos débiles que también presenta.

Hemos realizado este análisis mediante un código enviado por Dead Good Media.

NOTA

6.2
Gráficos
Duración
Sonido
Un jugador
Jugabilidad
Multijugador

Puntos positivos

Más de 150 vehículos diferentes.
Su propuesta off road se sale de lo habitual.
Muchas opciones de juego distintas.

Puntos negativos

A las carreras les falta mucha chispa.
Gráficamente queda lejos de resultar espectacular.
Se nota mucho que es un título ya muy veterano.

En resumen

Una innecesaria remasterización de un título de velocidad que en su versión original pasó bastante desapercibido.